La pelea con Moyano y Scioli complica la discusión salarial
El oficialismo los puso como "enemigos políticos". El jefe de la CGT daría vía libre a cada gremio.
Buenos Aires. Las negociaciones paritarias que ya comenzaron a asomar tendrán un condimento extra para el Gobierno nacional, ya que en ellas se reflejará la estrategia de quienes hoy son considerados por la Casa Rosada "enemigos políticos" dentro del propio espacio peronista: Hugo Moyano y Daniel Scioli. "Moyano no va a jugar, no va a orientar con índices, pero cada uno podrá pedir lo que se le antoje", explicó a DyN un dirigente sindical de la mesa chica de la CGT. Ocurre que en el moyanismo saben que al no estar esta vez Moyano para establecer un parámetro "razonable" para el Gobierno, en cuanto a los reclamos salariales, cualquier sindicato puede despacharse con "una barbaridad".En otras palabras, la actitud pasiva del líder de la CGT podría ser más contraproducente para la administración de Cristina Fernández que si saliera a fijar un piso.De hecho, uno de los miembros del Consejo directivo de la CGT, el jefe de Dragado y Balizamiento, Juan Carlos Schmid, celebró días atrás el acuerdo obtenido por el gremio aceitero del orden del 24 por ciento. Lo cual habilitaría a pedir a partir de ese índice. Más aún, Schmid consideró que no era mucho un salario de seis mil pesos.Sin embargo, el tema de las paritarias no sólo se analiza, por estas horas con la lente de la relación gobierno-CGT, sino también con la óptica del vínculo K-Scioli.Habida cuenta de la dependencia que la Provincia tiene de los fondos de la Nación para cerrar, entre otros temas, las negociaciones salariales en ese distrito, es posible que esa obligación se convierta en un espejo del enfrentamiento de la Casa Rosada con Scioli.Desde el kirchnerismo comentan que podría haber un retraso en ese envío, de manera de dejarle "la cancha marcada" al Gobernador para que en el futuro evite salir al cruce de cualquier embestida K. Pero en esos movimientos políticos también hay réplica desde la provincia de Buenos Aires y desde otros distritos, que describen una situación compleja para el erario nacional. Sostienen que desde la Nación ya han notificado a los ministros de Economía de las provincias que, debido a la crisis internacional, el gobierno de Cristina Fernández va a tener que echar mano a las partidas del segundo semestre para cumplir no solo con los fondos destinados a los distritos sino también con las cuentas en general.Más allá de las especulaciones y de informaciones interesadas, el enfrentamiento político del oficialismo con Moyano y Scioli podría agravar las negociaciones salariales nacionales y en territorio bonaerense.

