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La denuncia de Nisman sigue sin ser investigada por un juez

Ariel Lijo dejó el expediente porque no tiene relación con el encubrimiento del que se acusa a Menem y a Galeano. Daniel Rafecas no tomaría la causa.

03 de febrero de 2015 a las 12:01 a. m.
Redacción La Voz
La denuncia de Nisman sigue sin ser investigada por un juez
Ariel Lijo. Juez federal que tomó la denuncia de Nisman y se declaró incompetente para investigarla (Télam/Archivo)

Buenos Aires. Anoche continuaba siendo una incógnita quién será el juez que se haga cargo de la última denuncia realizada por el fiscal Alberto Nisman. Se trata de la presentación judicial hecha el 14 de enero pasado, en la que Nisman acusa a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y al canciller Héctor Timerman, entre otros, de pactar la impunidad con la República de Irán respecto de los ciudadanos iraníes imputados como responsables del atentado a la Amia. Ayer, un juez federal rechazó hacerse cargo de la denuncia, mientras que en otro juzgado quedó en suspenso la recepción de aquella.Nisman apareció muerto en el baño de su departamento de la zona de Puerto Madero, con un balazo en la cabeza, cuatro días después de que presentó la denuncia de 290 páginas en la que acusa al Gobierno nacional de acordar con Irán la desvinculación de la causa Amia de los ciudadanos de ese país a cambio de beneficios comerciales.La denuncia había quedado radicada, en el medio de la feria judicial, en el juzgado federal a cargo del juez Ariel Lijo. Ayer, en una resolución de 12 páginas, el magistrado justificó por qué no continuará llevando adelante la denuncia. Las razones de Lijo Según Lijo, la causa que él instruyó no tiene conexidad con la acusación que hizo Nisman contra la presidenta Cristina Fernández. Lijo impulsó una causa por encubrimiento respecto al atentado a la Amia, y por la cual deberán ser enjuiciados el exjuez de la causa, Juan José Galeano, y el expresidente Carlos Menem, entre otros. "No logra determinarse, ante lo disímil de un objeto y otro, qué elementos probatorios, imputados, o demás circunstancias pueden tener en común en cada investigación para pretender una acumulación" de los dos expedientes, argumentó el juez Lijo. No hay coincidencia de protagonistas entre los acusados ni tampoco un factor temporal parecido: todos los hechos de la causa contra Galeano fueron previos a 2004, mientras que los de la denuncia de Nisman se habrían concretado entre los años 2011 y 2013 por parte de funcionarios y particulares vinculados al Poder Ejecutivo para restablecer plenas relaciones comerciales a nivel estatal con la República Islámica de Irán, explicó el juez Lijo en el escrito por el cual rechazó tomar la denuncia del fiscal muerto el 18 de enero.Tras el rechazo de Lijo, la causa fue sorteada ayer por la mañana y recayó en el juzgado de Daniel Rafecas. Si bien algunas versiones indicaron que Rafecas se había declarado incompetente para asumir la investigación de Nisman contra la Presidenta, la realidad fue más confusa. Rafecas está de vacaciones hasta el 20 de este mes y su reemplazante, Sebastián Ramos, está con licencia por enfermedad. De esta manera, el juzgado se quedó sin responsables para decidir respecto de una denuncia de singular peso político. Juez entre rumores Ayer, un rumor recorrió los Tribunales federales: antes de tomar su licencia, Rafecas habría dejado un escrito en el que fundamentaba su incompetencia, razón que alegaría en el caso de que la denuncia cayera en su juzgado. Este rumor, entonces, dio fuerza a la versión que indicaba que Rafecas ya había declarado su incompetencia. "El juez Ramos subroga el juzgado de Rafecas y es quien debe firmar la resolución sobre competencia en la denuncia del fiscal Nisman. Cuando tengamos firmada la resolución, será subida al Centro de Información Judicial", aclaró vía Twitter María Bourdin, directora de Comunicación de la Corte Suprema.De esta manera, hasta que el juzgado de Rafecas (sea él o el juez subrogante) no defina qué hace con la denuncia de Nisman, no habrá resolución. Más allá de estos avatares, la palabra final la tendrá la Cámara Federal, que "sobre la base de argumentos y no por sorteo decidirá si el expediente debe tomarlo Lijo o Rafecas".Tras la muerte del fiscal Nisman, Lijo interrumpió su licencia para proteger las eventuales pruebas que dan soporte a la denuncia por encubrimiento. Entre ellas, pidió custodia para dos imputados en la presunta maniobra de encubrimiento denunciada por Nisman; ellos son Ramón "Allan" Bogado y el exfiscal Héctor Yrimia. Nisman presentó a ambos como agentes del Servicio de Inteligencia. Al respecto, desde la Secretaría de Inteligencia se le informó a Lijo que ni Bogado ni Yrimia integraron el organismo, sea como empleados o con contratos transitorios. Inclusive la SI denunció tiempo atrás a Bogado por simular ser un agente de la repartición.