Temas del día:

La contracara de la alternancia

Hay dirigentes que permanecen en el poder desde hace décadas, totalmente despegados de los requisitos que rigen para los gobiernos democráticos.

18 de junio de 2016 a las 12:01 a. m.
La contracara de la alternancia

En todas las democracias, la alternancia en el poder es una de las condiciones esenciales del sistema representativo de gobierno. En otro nivel, los sindicatos también forman parte de un sistema de representación, y no se entiende bien por qué en esas organizaciones no hay ninguna exigencia de rotación.Así, hay dirigentes que permanecen en el poder desde hace décadas, totalmente despegados de los requisitos que rigen para los gobiernos democráticos.El denominado modelo sindical argentino impulsado por el justicialismo en la década de 1940, sigue plenamente vigente y avala la perpetuación de gremialistas.Ningún gobierno, desde la restauración de la democracia en 1983, intentó aggiornar al sindicalismo, con excepción de Raúl Alfonsín, quien fue derrotado por el justicialismo en el Congreso en su intento de "democratización".La legislación vigente y los estatutos gremiales, aunque prevén elecciones para renovación de autoridades y la participación de las minorías en los órganos deliberativos, no ponen coto al ejercicio indefinido del poder.Con esas reglas de juego, resulta casi una tarea titánica para una lista opositora dar batalla a un dirigente que desde hace décadas maneja un aparato sindical.Hay opiniones divididas sobre los mandatos eternos. Incluso muchos laboralistas resaltan que la propia Organización Internacional del Trabajo (OIT) los permite.Otros sectores gremiales advierten que la OIT se maneja con una concepción global de no intervenir en la legislación de los países socios, y en gran medida desconoce la realidad histórica y política de Argentina. El sentido común y la concepción democrática indican que la perpetuación en el poder no es buena en ningún tipo de organización.