La continuidad de una cadena de desencuentros
La presencia de Juan Schiaretti en la primera fila del espacio reservado a los gobernadores oficialistas, es sólo una foto que no refleja la película de desencuentros entre el kirchnerismo y el PJ cordobés. Julián Cañas.
La presencia de Juan Schiaretti en la primera fila del espacio reservado a los gobernadores oficialistas, es sólo una foto que no refleja la película de desencuentros entre el kirchnerismo y el PJ cordobés. La falta de acuerdo para consensuar una lista única de candidatos a diputados nacionales, es la continuidad de una cadena de desencuentros. No hubo arreglo para conformar la fórmula provincial. Tampoco para confeccionar la boleta de legisladores provinciales y persistieron las diferencias cuando debieron inscribir las alianzas.El desacuerdo y la oficialización de dos listas en el peronismo provincial no sorprendió. Pero dejó varios interrogantes en la relación del PJ cordobés con el Gobierno nacional en medio de la campaña electoral.En la mañana de ayer, el secretario Legal y Técnico, Carlos Zannini, fue el encargado de transmitirle a José Manuel de la Sota la decisión de la presidenta Cristina Fernández: la lista oficial del kirchnerismo sería el Frente para la Victoria, con candidatos propios.El aspirante a gobernador se comunicó con Juan Schiaretti –a punto de viajar para Capital Federal– y decidieron que el PJ provincial debía llevar también su propia boleta.Ante la dura postura de la Casa Rosada de impulsar sus candidatos "puros", De la Sota y Schiaretti decidieron mantener su estrategia de marcar cierta distancia con los K, pero sin romper de manera definitiva con la Nación.El respaldo a la ambición reeleccionista de Cristina, De la Sota y Schiaretti intentan tener un paraguas para no convertir en ruptura, el distanciamiento que se viene produciendo en las discusiones por las candidaturas.De todos modos, por estas horas hay un gran interrogante y motivo de preocupación para el PJ local, la actitud que asumirá el kirch-nerismo en la campaña provincial.Todo hace suponer que se mantendrán distantes de la pulseada provincial y que harán campaña por Cristina. Pero, como lo evaluó un legislador provincial peronista, "con esta gente (por los K) nunca se sabe". Schiaretti, en tanto, no es candidato pero su incertidumbre pasa por saber si la Nación enviará los mil millones que le adeuda a la Provincia. Sin al menos una parte de esos fondos, las finanzas provinciales pueden crujir en medio de la campaña electoral.

