La CGT optó por no confrontar con los K
El consejo directivo decidió no exigir la candidatura a vicepresidente para un sindicalista ni el 33 por ciento de las candidaturas legislativas.
Buenos Aires. La edulcorada versión que presentaron Omar Plaini y Juan Carlos Schmid sobre las discusión que ayer se dio en seno del consejo directivo de la CGT, contrastó con el malhumor reinante en varios de los representantes gremiales, incluido Hugo Moyano. El enojo compartido por los sindicalistas es consecuencia del encendido discurso de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en José C. Paz, hace una semana ya, en el que no sólo pidió lealtad a sus seguidores, sino más razonabilidad en las formas (generalmente duras) y en los métodos de protesta, al punto que llegó a mencionar la palabra "extorsión". Moyano dijo comprender a sus pares, pero, sea por cálculo o por convicción política, afirmó que "no habrá ninguna respuesta (al discurso) y nos manejaremos con respeto". También se acordó que desde el sindicalismo se buscará incorporar "tres o cuatro diputados" a las listas, y que no se pugnará por la candidatura a vicepresidente, como se especuló en algún momento. El plenario cegetista se desarrolló en el emblemático edificio de la calle Azopardo (donado por Evita y declarado monumento histórico por Néstor Kirchner). Pasadas las 18, Plaini (distribuidores de diarios) y Schmid (dragado y balizamiento) reunieron a la prensa. "El respaldo al modelo y a la Presidenta sigue igual; Néstor y Cristina fueron los que más hicieron por los trabajadores", afirmó Schmid."Moyano ya aclaró que no será candidato", agregó luego ante la insistencia periodística.Plaini informó que se decidió crear una comisión para, "de aquí a las elecciones, reunirnos con distintos sectores para hacer un seguimiento de las variables económicas".También negaron que la CGT fuera a exigir "el 33 por ciento en las listas (electorales), aunque así lo digan los estatutos del justicialismo". Sobre el disenso marcado por Omar Viviani (choferes de taxis) con la candidatura a gobernador bonaerense de Daniel Scioli, Plaini explicó que se trataba "de una expresión individual, y que tiene todo su derecho a hacerla. Pero la CGT no duda de la lealtad de Scioli", agregó.También informaron que en la reunión se repasaron las distintas negociaciones paritarias de los sectores.Sobre las últimas medidas gubernamentales tendientes a "transparentar el poder de compra de medicamentos por parte de las obras sociales" (esta frase usó Cristina Fernández del lunes pasado) señalaron su coincidencia, pero recordaron que el Estado les debe dinero a las obras sociales.Según confió a La Voz del Interior un integrante del Consejo Directivo, "fue al final de la reunión cuando se discutió el discurso de Cristina". Este gremialista, que también conversó con tres diarios más, contó que fueron varios los que expresaron sin vueltas su malhumor con el discurso presidencial. "Le juntamos 500 mil personas, porque así fue, se las dimos a la Presidenta, y así nos paga", se quejó. Contó que Moyano dijo que no era "ningún niño" como para aceptar un reto, pero que pidió "ser respetuoso de la señora y del modelo", línea que no fue objetada. Moyano bajó una directiva clara: aún ofendidos, desde la CGT no se saldrá con los botines de punta. Esto es, no se impulsará ningún plan de lucha general, y cada gremio deberá medir sus reacciones en las mesas paritarias."Los radicales no nos quieren, los zurdos no nos quieren y nosotros no los queremos, a Lilita Carrió la detestamos. Este gobierno, con todo, hizo mucho más que cualquier otro y somos conscientes de eso. Por eso seguiremos apuntalando el modelo", fueron las palabras textuales del gremialista que pidió reserva de su nombre. Generoso en "la charla en off", el sindicalista se permitió hasta medir la pureza ideológica de la Presidenta: "Ustedes saben –dijo–, ella canta la marcha (peronista) recién desde hace unos años; el Frente para la Victoria no la cantaba antes".

