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La ambición de un intendente que no sólo quiere ser intendente

Mestre dice que concentrará su energía en gestionar la ciudad, pero también tratará de ser el líder de la UCR y se anotará como candidato a gobernador. Hará oposición política a De la Sota, pero coincidirá en muchas cuestiones con el mandatario provincial electo. Roberto Battaglino.

19 de septiembre de 2011 a las 12:01 a. m.
La ambición de un intendente que no sólo quiere ser intendente

Quiere ir por todo. En ambiciones políticas es tan Ramón Mestre como el Ramón Mestre original. Por eso, intentará ir por todo. La intendencia de Córdoba es un peldaño importante, pero sólo un peldaño en los planes del nuevo jefe municipal de la capital provincial. Dirá y repetirá que lo único que lo desvela es administrar la ciudad de Córdoba. Pero en sus aspiraciones hay otras metas extra gestión. Primero, quedarse con el liderazgo del radicalismo cordobés. Trabajará para ser el nuevo jefe de la UCR, con la lógica de que es uno de los escasos radicales en todo el país que consiguió este año un resultado favorable. Anoche ya se pronunció por la renovación generacional, desde el balcón de la Casa Radical.Después, como indica el manual del intendente de la ciudad de Córdoba, empezará a pensar en competir en la sucesión de José Manuel de la Sota. Salvo que choque la Municipalidad, por ahora, y de cara a 2015, es casi el candidato natural a gobernador del radicalismo, que viene saliendo tercero en las últimas elecciones provinciales. Resurrección. Este resultado resucita a la UCR. La deja con posibilidades de volver a sentarse en la mesa de discusión política por méritos propios y defecciones ajenas (el futuro del Luis Juez y su Frente Cívico está muy atado a la suerte de De la Sota y Mestre). Lo cierto es que no será un proceso lineal ni mucho menos sencillo. La ciudadanía se ha encargado de demostrar que ya no está atada a preferencias partidarias o tutelajes de líderes. Que en cada elección, vota de acuerdo a una larga serie de variables, con una incidencia cada vez menor de las estructuras partidarias. El otro problema es la gestión. La política necesita respaldarse en administraciones que resuelvan problemas. Y Mestre tiene que enfrentar todo tipo de inconvenientes, lo cual puede generar dos escenarios: que la cantidad y variedad de dificultades lo desgasten pronto o que la mala imagen del actual intendente y de los anteriores determine que con poco que haga, sea altamente valorizado. Por ahora, ha esbozado un plan de confrontación con una de las corporaciones con las que deberá lidiar: la del gremio de los municipales. Pero hay otras corporaciones, tal vez menos conocidas y sin tanto desprestigio como el gremio que lidera Rubén Daniele, que pretenden sacar provecho de la gestión municipal. Coincidencias. En la idea de volver a un esquema bipartidista, la estrategia de Mestre y los suyos es hacer oposición a De la Sota en lo global, pero coincidir en puntos concretos de gestión. En la campaña, se colaron algunos. Gobernador e intendente electos dialogarán bastante, más de lo de lo que lo han hecho en estos años. Que el ex Batallón 141 sea un lugar para emprendimientos edilicios o que se instalen casinos y tragamonedas en la Capital pueden ser algunas de esas coincidencias.Muestran también otros puntos de contacto. Hay empresarios que tienen muy buen diálogo con ambos; incluso hay alguno que actualmente es contratista de obras públicas provinciales y que tiene estrecha relación con Mestre.El nuevo intendente también tiene muchos puntos de contacto con el actual gobernador Juan Schiaretti, quien anoche no fue al comando del PJ pero sí a la Casa Radical a saludar al ganador. Los radicales sabían a las 3 de la tarde de esa visita.Mestre y Schiaretti compartieron en esta campaña algunos asesores y consultores.Anoche, en su discurso, el sucesor de Daniel Giacomino anticipó que tendrá buena relación con el futuro gobernador y "con quien resulte electo el 23 de octubre" en la Nación, con lo que quiso decir Cristina Fernández de Kirchner.En el mismo momento, De la Sota definía el triunfo de Mestre como una muestra de "cordobesismo".Para los planes de De la Sota, el resultado es funcional. El oxígeno que consigue el radicalismo le permite reforzar su idea de borrar a Juez del mapa político.Para ello, además de las acciones políticas, dependerán de sus gestiones. Y ambas gestiones dependerán, a su vez, de la relación con el Gobierno nacional. Para un municipio y una provincia dependientes, el vínculo con la casi segura Presidenta reelecta será una de las claves.Porque para tapar baches, iluminar calles o recoger basura, hace falta política. Y tener aceitadas las relaciones con la Casa Rosada.