Jaime denunció que hay una "campaña" para destruirlo
Negó ser dueño de propiedades y del dinero secuestrado en allanamientos. Acusó a periodistas de querer comprar información para perjudicarlo.
Ricardo Jaime rompió el silencio de nueve meses que mantuvo desde que renunció como secretario de Transporte de la Nación, cargo que ocupó entre 2003 y 2009, durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner.
Ayer convocó a una original conferencia de prensa -de hecho, una declaración pública, sin lugar a preguntas de los periodistas-, para asegurar que es "objeto de persecución" de una "campaña de destrucción" hacia su persona, que atribuyó indirectamente al diario Clarín .
No hizo referencia alguna, en cambio, a las causas judiciales en las que es investigado por presunto enriquecimiento ilícito y por supuestamente haber recibido dádivas de empresarios del transporte cuando era funcionario.
La primera de esas causas está a cargo del juez federal Norberto Oyarbide.
El magistrado presume que Jaime pudo haber disimulado su enriquecimiento ilícito a través de su actual mujer, Silvia Elena Reyss, y las cinco hijas de sus anteriores respectivos matrimonios.
Por eso, dispuso el embargo de bienes del ex funcionario y su grupo familiar íntimo, por 40 millones de pesos, y les prohibió la salida del país después del secuestro de documentación y dinero en allanamientos en la Capital Federal y en Córdoba.
El ex funcionario agregó que no puede "seguir tolerando" que se lo vincule con propiedades que no son suyas y negó tener relación alguna con el dinero (10 mil euros, 50 mil pesos y 40 mil dólares) secuestrado durante el allanamiento al departamento que alquila en la ciudad de Buenos Aires: "No es mi dinero. Ha sido justificado por la titular de la plata (su pareja, Reyss) con los retiros bancarios y los papeles necesarios".
Poco antes, en la declaración realizada en el estudio porteño de su abogado, Andrés Marutian, justificó romper el silencio público ante la "campaña de destrucción" de su persona, a cargo del periodista de Clarín Omar Lavieri, a quien se refirió sólo por su nombre de pila.
De inmediato, Jaime leyó una gran cantidad de correos electrónicos que habrían intercambiado recientemente Lavieri y Sebastián Ledantes, esposo, aunque separado de hecho, de Julieta Jaime, segunda hija del ex secretario, en los que el periodista habría querido "comprar y condicionar" a su yerno con empleo en Clarín y con aparatos electrónicos, para que le suministrara información acerca de propiedades que tendría Jaime.
Presente en la declaración de prensa sin haber sido invitado, según dijo el ex funcionario, Lavieri -como el resto de los periodistas- intentó obtener copias de los supuestos correos que leyó Jaime, pero resultó en vano, porque éste se retiró.
Lavieri reconoció ante este diario el intercambio con Ledantes entre el 6 y el 14 de abril, pero dijo que "son falsos el 80 por ciento de los contenidos que dijo Jaime que existieron". Agregó que en su primer e-mail , Ledantes "quería dar información a cambio de un televisor; le dije que en principio no se pagaba, pero insistió". Según Lavieri, el intercambio de correos lo cortó Ledantes cuando le escribió: "Me borro porque Jaime sabe que hablé con vos y me están apretando".
El periodista concurrió anteayer al Juzgado de Norberto Oyarbide, donde a pedido del juez entregó documentación que acreditaría la compra del diario La Mañana de Córdoba por parte de la sociedad Delome SA, que estaría vinculada a Jaime.

