Inquietud gremial y nuevos reclamos por Ganancias
La CGT oficialista de Caló quiere cambios en Ganancias, antes de las paritarias. El moyanista Schmidt prevé mayor conflicto por la suba del dólar.
Buenos Aires. El sindicalismo, tanto oficialista como opositor, observa con particular inquietud la devaluación que se aceleró en las últimas 48 horas y que tendrá ineludiblemente su impacto inflacionario en coincidencia con la apertura de unas paritarias que se presienten especialmente conflictivas. Por lo pronto, el secretario general de la CGT oficialista, el metalúrgico Antonio Caló, endureció ayer su postura después de que la Presidenta anunció en su discurso de reaparición del miércoles que se reunirá "más adelante seguramente con nuestros compañeros los trabajadores para discutir otras cosas también". Al acto asistieron Caló y el titular de la CTA oficialista, Hugo Yasky.Caló pareció interpretar que la discusión sobre "otras cosas también" incluirá el Impuesto a las Ganancias para los asalariados, cuyo mínimo, contra las expectativas sindicales, no fue aumentado sobre el final de 2013 como había sucedido en otras ocasiones, ni el segundo medio aguinaldo fue eximido del pago de ese gravamen.En declaraciones periodísticas, Caló dijo ayer que cuando se inicien las paritarias, tendrá que "hablarse de nuevo" sobre el aumento del mínimo del "mal llamado" impuesto a las ganancias para que "ningún trabajador" tenga que pagarlo. La postura del jefe de la CGT oficialista pareció acercarse a la de los opositores Hugo Moyano y Luis Barrionuevo, quienes el lunes en Mar del Plata reclamaron directamente la eliminación de ese impuesto.Caló, de todos modos, tomó distancia de Moyano y Barrionuevo, quienes presentaron la reunión marplatense como un primer paso hacia la reunificación del sindicalismo. "La reunificación está a la vuelta de la esquina, pero hay que encontrar qué esquina", ironizó el metalúrgico. Y pidió "no hacer futurología" sobre las negociaciones salariales que se avecinan: "De nada sirve sacar un 30 o 40 por ciento y quedarnos sin trabajadores".
30 por ciento de piso
El 30 por ciento es el “piso” que Moyano planteó para las paritarias la semana pasada, cuando aún no se había acelerado la devaluación de ayer y anteayer. Uno de sus colaboradores más cercanos, Juan Carlos Schmidt, (Dragado y Balizamiento) descontó el “impacto negativo” de la depreciación del peso de las últimas 48 horas y, consultado por este diario, reclamó del Gobierno nacional “una explicación y un abordaje integral, con mucha decisión y claridad”, tal como se pidió en el documento final del encuentro de Mar del Plata.
“Esta devaluación plantea un horizonte más complejo y delicado de cara a las paritarias”, pronosticó Schmidt, quien coincidió con el diagnóstico de economistas privados en el sentido de que se trasladará a los precios casi en coincidencia con el inicio de las negociaciones.
Ayer, los economistas jefe de las consultoras Centro de Estudio Orlando Ferreres, Fausto Spotorno, y Economía y Regiones, Diego Giacomini, sostuvieron que la fuerte devaluación provocará un aumento de precios en el corto plazo. “Se irá a la inflación en no mucho tiempo”, dijo el primero, en tanto el segundo dijo que se trasladará “muy rápido”, con lo que presionará sobre el nivel de reclamo en paritarias.

