Combustibles. Impuesto a los combustibles: cuánto pesa realmente en el precio de la nafta
Entre junio y agosto, el litro de la súper aumentó 3%, pero los tributos - el de los Combustibles Líquidos y el de Dióxido de Carbono- siguen por debajo de 2018.
Un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf) pone la lupa sobre cómo los impuestos inciden en el precio de la nafta y revela un dato que contradice la percepción general: la mayor parte del aumento reciente no se explica por los tributos.
Entre junio y agosto de 2025, el valor real del litro de súper subió un 3%. Sin embargo, solo el 14% de ese incremento se debió al Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL) y al Impuesto al Dióxido de Carbono (IDC). El 86% restante corresponde a otros componentes del precio.
Al mismo tiempo, medido en dólares oficiales, el combustible bajó un 4,6%, lo que evidencia que el tipo de cambio también juega un papel clave en la formación del precio.
El estudio analiza la evolución de estos tributos desde 2018. La ley los fijó como montos en pesos, actualizables trimestralmente según la inflación. Este mecanismo permitió mantener un valor real estable cercano a $ 450 por litro (a precios de julio de 2025) hasta marzo de 2021.
Pero, con la aceleración inflacionaria, las actualizaciones comenzaron a postergarse y el impuesto sufrió un derrumbe histórico: en enero de 2024 tocó apenas $ 59 por litro, un 88% menos que en 2018.
A partir de febrero de 2024 se implementaron ajustes parciales que permitieron recuperar parte del valor perdido. Hoy, el tributo ronda los $ 262 por litro, todavía 46% por debajo del nivel de marzo de 2018, pero significativamente superior a su mínimo histórico.
En agosto, el impuesto experimentó una suba real del 2% respecto de junio.

Recaudación
El impacto fiscal fue inmediato: en los primeros ocho meses de 2025, la recaudación superó a la del mismo período del año pasado. Entre enero y julio, creció un 70% en términos reales. Además, estos tributos son coparticipables, lo que alimenta la discusión política: un proyecto con media sanción del Senado busca redefinir cómo se reparten entre Nación, provincias y CABA.
El vínculo entre el impuesto y el precio de la nafta es directo. Entre 2018 y 2021, cuando el tributo se mantuvo estable, el litro de súper rondaba los $ 1.700 (en moneda de julio de 2025). La posterior caída del valor real del impuesto coincidió con una baja en el precio de la nafta, que descendió hasta $ 897 en octubre de 2023. Posteriormente, factores externos, sobre todo el tipo de cambio, impulsaron un repunte hasta los $ 1.480.
Actualmente, el litro de nafta tiene un valor real de $ 1.244, de los cuales $ 262 corresponden al impuesto y $ 982 al precio neto. Una simulación del Iaraf muestra el impacto que tendría volver al valor de marzo de 2018: el litro costaría $ 1.466, un 18% más que hoy, dejando en evidencia el margen de acción de la política tributaria sobre el bolsillo de los consumidores.
El informe también subraya la dinámica reciente: entre junio y agosto, mientras el precio real de la nafta subió un 3%, el valor neto del impuesto aumentó apenas un 14% de ese total, y el resto se explica por otros componentes del precio.
Esto demuestra que, aunque los tributos son determinantes, no son los únicos factores en juego; la evolución de los costos, la inflación y el tipo de cambio también son decisivos.

