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Guiño para un recambio en la CGT

El Gobierno provincial avala a un nuevo sector gremial que se escindió de la organización que preside Pihen y fogonea que la futura central obrera unificada sea presidida por un dirigente fabril, alejado del actual esquema de conducción y con “perfil productivista”.

08 de mayo de 2016 a las 12:01 a. m.
Redacción La Voz
Guiño para un recambio en la CGT
Pablo Chacón. El mercantil lanzó el Movimiento de Trabajadores de Córdoba (Darío Galiano/Archivo).

El Centro Cívico provincial alienta el proceso de unidad de las centrales obreras cordobesas, pero al mismo tiempo juega a favor de que el recambio en la futura conducción de una CGT unificada local apunte a un "perfil productivista" de esa organización. En el Día del Trabajador, el Gobierno dio una clara señal en ese sentido al enviar al ministro de Trabajo provincial, Omar Sereno, al festejo que realizó el titular del gremio de Comercio, Pablo Chacón, quien aprovechó la oportunidad para lanzar el denominado Movimiento de Trabajadores de Córdoba.El nuevo sector gremial que se conformó piloteado por el gremio mercantil –el que más afiliados tiene en la provincia– es integrado además por la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), el sindicato de los choferes interurbanos (Aoita), el Sindicato Regional de Luz y Fuerza, los gastronómicos, Atsa y la Unión de Personal Civil de la Nación, entre otros.Esos gremios objetaron en noviembre del año pasado el frustrado intento de unidad encarado por la CGT Regional Córdoba que conduce el delasotista José Pihen, que finalmente terminó por renovar su mandato hasta que se concrete la reunificación de las centrales obreras nacionales.El grupo que se oponía a la continuidad de Pihen y que ahora conformó el nuevo movimiento también contaba con el respaldo del titular del Smata, Omar Dragún, quien finalmente se abrió de esa puja.Desde el Gobierno, fogonean para que, cuando se unifique, la CGT Córdoba sea conducida por un hombre que represente a trabajadores del sector productivo industrial, que congrega a la fuerza laboral con mayor relevancia dentro de la economía provincial.El gobernador Juan Schiaretti no comparte que un sindicalista del sector público esté al frente de la CGT, más allá de no tener ningún problema personal con Pihen. "El gobernador, que tiene un perfil productivista, considera que lo mejor es que un sindicalista del sector industrial esté al frente de la CGT", admitió una alta fuente del Centro Cívico. Unidad en marcha Tanto la CGT Regional Córdoba que encabeza Pihen como la CGT Rodríguez Peña que conduce Mauricio Saillén (Surrbac) y el flamante Movimiento de Trabajadores de Córdoba están a la espera de que se produzca la reunificación de las tres centrales nacionales, para intentar plasmar la unidad local. A nivel nacional, las centrales nacionales convocaron para el 22 de agosto a un plenario confederal a fin de concretar la reunificación. El camionero Hugo Moyano (CGT Azopardo) y el metalúrgico Antonio Caló (Alsina) siguen firmes en esa decisión, aunque no se sabe qué ocurrirá con el gastronómico Luis Barrionuevo (CGT Azul y Blanca), quien se bajó de la multitudinaria protesta previa al Día del Trabajador, en la Capital Federal. Con excepción de los sindicatos de Luz y Fuerza de Córdoba y de los Camioneros, en la provincia ningún gremio de peso está alineado políticamente con alguna de las centrales nacionales.Por estas horas, todos los gremios sostienen que formalizarán su adhesión cuando la CGT nacional esté reunificada.Durante el acto conjunto que realizaron las centrales obreras por el Día del Trabajador, por primera vez Saillén expresó en público su anhelo de unidad con la CGT oficialista. Por primera vez, Saillén y Pihen marcharon del brazo.Hasta el año pasado, Saillén era un ultrakirchnerista, pero ahora, aunque sigue reivindicando al gobierno K, prefiere definirse sólo como peronista. "Si hubo corrupción en el anterior Gobierno, que vayan presos", dijo el dirigente al hablar en el acto del Día del Trabajador.Pero tanto Saillén como Pihen son fuertes críticos de las políticas "de ajuste" que lleva adelante el Gobierno de Mauricio Macri.Saillén tiene pretensiones de ocupar un cargo relevante en una futura central unificada, lo que puede complicar la negociación por la unidad. También el titular de Luz y Fuerza, el moyanista Gabriel Suárez, tiene aspiraciones en una futura conducción. Los unos y los otros Aunque ya ningún dirigente proclama a viva voz su adhesión al kirchnerismo, paradójicamente la CGT oficialista que conduce Pihen alberga a los principales referentes del sindicalismo K: Juan Monserrat (UEPC), Raúl Ferro (Bancaria), Héctor Morcillo (alimentación), Walter Franzone ( call centers ), Federico Cortelletti (judiciales) e Ilda Bustos (gráficos), entre los principales. En la CGT Rodríguez Peña, Rubén Daniele (Suoem) es el sindicalista que más firme se mantiene en su convicción K. "Soy kirchnerista más que nunca", afirma, y cuestiona las políticas de Macri. Si bien Pihen respaldó la candidatura presidencial de Daniel Scioli, su lealtad continúa con el delasotismo, quien lo ungió para que en tres oportunidades ocupara una banca en la Unicameral. También el mecánico Dragún volvió al redil delasotista después de apoyar a Scioli.El dirigente mecánico expresó asimismo su respaldo a algunas de las políticas industriales de Macri, al igual que el metalúrgico Rubén Urbano, quien apoyó el pago a los fondos buitre."No soy delasotista ni schiarettista", afirma Monserrat, quien en el ámbito provincial se referencia con el sector kirchnerista que se incorporó al PJ liderado por Eduardo Accastello y Martín Gil."No nos une el amor, sino el espanto", dice Gustavo Rossi (peajes), parafraseando al escritor Jorge Luis Borges para graficar lo que sucede ahora en el sindicalismo frente al Gobierno de Macri.No obstante, Rossi se incluye entre los dirigentes cegetistas que, más allá de lo ideológico, apoyó salir del default.