Fuerte polémica Fernández-Solanas
El jefe de Gabinete trató al cineasta de "siniestro y oportunista fenomenal".
Buenos Aires. La pelea por el supuesto espionaje en el Ministerio de Economía en la que se trenzaron Amado Boudou y el diputado Claudio Lozano derivó ayer en un duro cruce entre el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, y Fernando "Pino" Solanas, líder del espacio que integra Lozano.
Fernández dijo no tener "ningún respeto político" por el diputado de Proyecto Sur, al que tildó de "cachivache", "político siniestro" y "oportunista fenomenal".
Luego dijo que le iniciará juicio por haberlo tratado de "ministro delincuente". Y cerró con fineza: "¿Saben cómo termina esto? Le agarra un cagazo marca cañón y se escuda en los fueros".
A su turno, Solanas insistió en que la detención del economista Roberto Larosa, en la noche del viernes en Economía, y su encarcelamiento bajo los cargos de "hurto" y "violación de domicilio", fue un montaje del gobierno para desviar la atención de la denuncia de la centroizquierda sobre el canje de bonos. "Detrás de todo esto se esconde un gran negociado. Han salido a decir cualquier cosa para no hablar del negocio que hay detrás", señaló.
Ayer, el juez federal Claudio Bonadío denegó por segunda vez la excarcelación de Larosa, un experto fiscal que trabajó muchos años con Lozano en la CTA, pero que en el Congreso revista como asesor del senador fueguino José Martínez, aliado K.
En Economía, que ya difundió un video en el que se ve a Larosa deambular por el Ministerio, dicen que robaba información para venderla a bancos y consultoras.
Hace más de un mes, en Diputados, Lozano sorprendió a Boudou y al secretario de Hacienda, Juan Carlos Pezoa, con datos muy precisos sobre la ejecución del presupuesto. Economía inició una pesquisa interna. Las sospechas cayeron sobre Larosa, un ex funcionario que visita regularmente el Ministerio en busca de datos.
El valor de los datos que buscaba, y que deberían ser públicos, no es sólo político.
Las consultoras pagan bien por ellos, para hacer sus "predicciones". Eso las hace más atractivas y sube su caché para dar charlas en grandes empresas, una de sus principales vetas de ingreso.

