Fuera del proyecto, con chances de ser aliado
Schiaretti se resistió a adelantar los tiempos sobre su decisión de posicionamiento político nacional. Julián Cañas.
Después de muchas idas y vueltas, los últimos movimientos de los protagonistas parecen haber definido la relación entre el kirchnerismo y Juan Schiaretti: por decisión propia, el gobernador ratificó su autoexclusión del proyecto K. Pero, ambos sectores no descartan una alianza política, por conveniencia mutua, en el año electoral que se avecina. La invitación a participar en la reunión del Consejo Nacional del Partido Justicialista fue el último intento del kirchnerismo por tener al gobernador y al peronismo cordobés dentro de su esquema. Schiaretti se resistió a adelantar los tiempos sobre su decisión de posicionamiento político nacional. Antes de resolver dejar la silla vacía en Olivos, en la cumbre del PJ, el gobernador tuvo contactos con al menos dos funcionarios nacionales que le confirmaron que no habría fondos extra para su gestión, especialmente para viviendas sociales, una de las deudas de su gobierno que Schiaretti admite en la intimidad.También habría consultado con José Manuel de la Sota su decisión de no sentarse en la mesa de conducción del PJ, que reconoció a la presidenta Cristina Fernández como la líder natural del partido, tras la muerte de Néstor Kirchner. "Schiaretti y De la Sota no son parte de nuestro proyecto. Estamos dispuestos a dialogar, pero también deben saber que somos el Gobierno y no podrán imponernos lo que quieran", afirmó un operador del kirchnerismo, con estrecho vínculo con el influyente ministro de Planificación Federal, Julio De Vido. Para la Casa Rosada cualquier acuerdo con el PJ cordobés pasa por la fecha de las elecciones en la provincia.Los K exigen que se unan los comicios locales con los presidenciales, el 23 de octubre del año próximo.La diferencia no es menor, ya que tanto Schiaretti como De la Sota sostienen que la fecha no es negociable y que en Córdoba se votará antes que cuando se elija presidente. Todavía no es tiempo de definiciones electorales, pero hoy los K ven al justicialismo cordobés sólo como un aliando electoral circunstancial.

