Florencia Peña admitió que el Gobierno tiene “problemas de comunicación”
“La sensación es que no hay información”, dijo la actriz kirchnerista. Sostuvo que “deberíamos tener un dólar 10 a 1” y se refirió a la “euforia” con la que defendió al modelo tiempo atrás.
La actriz Florencia Peña, defensora del modelo kirchnerista, admitió hoy que el gobierno tiene “problemas de comunicación”, al tiempo que sostuvo que en nuestro país “deberíamos tener un dólar 10 a 1” y manifestó una autocrítica sobre la “euforia” con la que defendió al modelo tiempo atrás.
"Entiendo que hay un malestar. Por ahí tienen problemas de comunicación. Por más que uno puede estar de acuerdo o no, la sensación es que no hay información. Entonces hay veces en que el resultado final de lo que proponen suena interesante o debería serlo y por la información la gente no termina de complejizar y no se entiende", dijo Peña al programa Desayuno Americano. Un fragmento de la entrevista fue subido a Internet por Teleshow.
La actriz se refirió también al dólar y criticó a los argentinos que piensan en una moneda extranjera como base de nuestra economía.
"El tema del dólar es un gran debate que nos debemos porque no se entiende cómo estamos dolarizados. Brasil es un país que le da la espalda al dólar. Hoy pensamos en una moneda que no es la nuestra y la gente se pone mal porque no puede hacer cosas que antes sí. Pero en países como el nuestro es muy difícil mantener un dólar. El famoso 1 a 1 fue un delirio y una ilusión. Hoy tenemos un dólar más real. Nosotros deberíamos tener un dólar 10 a 1", aseguró.
Peña dijo también que se genera “rispidez” cuando las personas deben acomodarse a una nueva realidad, perdiendo derechos que antes tenían.
La actriz aseguró que los cambios en nuestro país llevarán mucho tiempo porque tenemos muchos años de vaciamiento. “Más allá de que haya un cambio en 2015 no me gustaría ir para atrás. Sea quien venga ojalá siga por este camino", auguró.
Finalmente, Peña se refirió a la forma en que defendió al modelo y las críticas que ello generó desde varios sectores de la oposición.
"La gente no tenía esta faceta mía. La contundencia es lo que me podría reclamar. La euforia con que defendí mis ideas. Sigo pensando lo que pienso pero sin salir a gritarlo porque me parece que no se entendió", finalizó.

