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Faltan 100 días para que se vote para elegir presidente

Se anotaron 10 fórmulas para competir por la jefatura del Estado. Las primarias del 14 de agosto, una instancia clave. La incógnita hasta ahora es si habrá segunda vuelta.

16 de julio de 2011 a las 12:01 a. m.
Faltan 100 días para que se vote para elegir presidente

Faltan 100 días para que los argentinos voten nuevamente a fin de elegir presidente y vice, así como para renovar parcialmente el Congreso de la Nación. Será la séptima vez que se elija por el voto popular al jefe del Estado desde el retorno a la democracia, en 1983. La primera vuelta se realizará el 23 de octubre y en caso de ser necesario el balotaje, éste se efectuará casi un mes después, el 20 de noviembre. Previamente, el 14 de agosto, se realizarán en todo el país las elecciones primarias abiertas, establecidas para que cada partido o alianza elija su fórmula presidencial. Finalmente, cada fuerza llevará un solo binomio presidencial, por lo que no habrá competencias internas. Igualmente es obligatorio votar y el resultado indicará una primera aproximación a la tendencia de los votantes. Las primarias abiertas también son importantes porque cada partido debe lograr como mínimo el 1,5 por ciento de los votos para quedar habilitado a competir en la primera vuelta de octubre. Candidatos. Son 10 las fuerzas que presentan candidatos presidenciales. El peronista Frente para la Victoria postula la reelección de la presidenta Cristina Fernández, secundada por el ministro de Economía, Amado Boudou. Unión para el Desarrollo Social, la alianza encabezada por la UCR, postula al binomio Ricardo Alfonsín-Javier González Fraga. En tanto, el Frente Amplio llevará a Hermes Binner-Norma Morandini.También compiten la Coalición Cívica (Elisa Carrió-Adrián Pérez); Unión Popular (Eduardo Duhalde-Mario Das Neves); Frente de Izquierda (Jorge Altamira-Christian Castillo); Proyecto Sur (Alcira Argumedo-Jorge Cardelli); Compromiso Federal (Alberto Rodríguez Saá-José María Vernet); Partido Acción Vecinal de Córdoba (a presidente, Sergio Pastore), y Campo Popular de Santa Fe (a presidente, José Bonnacci). Conjuntamente con los comicios presidenciales, todas las provincias renovarán la mitad de sus diputados nacionales (Córdoba cambia nueve de 18) y un tercio de las provincias renueva sus senadores nacionales (nuestra provincia no lo hará porque ya renovó sus representantes de esta categoría legislativa en los comicios realizados en 2009). Hasta ahora, la mayoría de las elecciones anticipadas de gobernador en varias provincias fueron favorables al kirchnerismo. Aunque la Capital Federal votó diferente (falta el balotaje) y antes de las urnas nacionales se votará en dos grandes distritos como Córdoba y Santa Fe. En esta provincia el oficialismo nacional no tiene un candidato propio, toda vez que rompió con el PJ local; y en Santa Fe, el kirchnerismo desafía a la alianza de socialistas y radi­cales que gobierna la provincia y salió mejor parada de las primarias provinciales del mes pasado. Junto con la elección nacional, renovarán sus gobiernos nueve provincias: Buenos Aires, Mendoza, Entre Ríos, La Pampa, Santa Cruz, Jujuy, San Juan, San Luis y Formosa. Es decir que se votará para gobernador en el gran distrito bonaerense, que tiene casi un tercio de los votantes de todo el país, en el quinto distrito grande (Mendoza), en una provincia mediana (Entre Ríos), y en varios de los distritos pequeños. Sistema. Como hay sistema de balotaje, no está asegurado que todo se defina el 23 de octubre. El mecanismo establece que para ganar en primera vuelta –es decir, sin ir al balotaje– la fuerza más votada debe superar el 45 por ciento de los votos; en caso de lograr entre el 40 y el 45 por ciento, tiene que superar al segundo por más de 10 puntos (por ejemplo, 42 a 31 por ciento) para ganar directamente; y en caso de que ninguna fuerza supere el 40 por ciento, habrá segunda vuelta obligada entre los dos más votados de la ronda inicial, sea cual fuere la diferencia entre ambos. El mecanismo de balotaje original pone como condición de que la fuerza más votada supere el 50 por ciento para ganar directamente en primera vuelta; este sistema rige, por ejemplo, en la Capital Federal y en Chile. Pero a nivel nacional se utiliza esta suerte de "balotaje atenuado", con una exigencia menor; fue acordado entre peronistas y radicales cuando se reformó la Constitución nacional, en 1994. Desde entonces, en las elecciones de 1995, 1999 y 2007 no fue necesario recurrir a la segunda vuelta para consagrar un ganador. Sí era preciso en 2003, cuando Carlos Menem y Néstor Kirchner debían ir al balotaje, pero el primero renunció a competir en esa instancia.