Exempleado de Báez dice que vio quemar documentos en una de sus chacras
Pablo Alankay contó que observó situaciones extrañas mientras se desempeñaba como personal de seguridad en el grupo empresario de Báez, entre los años 2010 y 2015.
Un exempleado de Austral Construcciones, la empresa santacruceña de Lázaro Báez, reveló haber visto cómo se quemaban documentos durante 11 horas en una de las chacras del empresario ubicada cerca de la ciudad de Río Gallegos.
Pablo Alankay le contó a Télam que observó ambas situaciones mientras se desempeñaba como personal de seguridad en el grupo empresario de Báez, entre los años 2010 y 2015.
"Lázaro se encargaba de la seguridad de sus propiedades y también de las casas de la familia Kirchner. Báez trataba directamente con Máximo (Kirchner) o con Cristina (Fernández de Kirchner) y, según me contaron, antes de su muerte trataba con Néstor (Kirchner)", sostuvo Alankay, que hace algunos días también hizo declaraciones al diario santacruceño Nuevo Día.
El exempleado de Austral Construcciones precisó que en mayo de 2013, poco después de que se difundieran fotos de una supuesta bóveda desmantelada en una de sus propiedades, Lázaro Báez "quemó cientos de documentos en un lugar conocido como Chacra II, próximo a Río Gallegos".
"Yo estaba afectado a la seguridad del predio y vi cómo se quemaban papeles entre la 1 de la tarde y las 12 de la noche. Los traían en bolsas, cargadas en camionetas que entraban y salían todo el tiempo. Había papeles contables, libros de acta y remitos", relató el hombre.
También detalló que la quema se hizo al aire libre, aunque "por el lugar no pasa nadie" y "adentro de un recipiente metálico blanco, de esos que se usan en los camiones para reparar cables de luz en altura". Según dijo, otro de los hombres de Lázaro le recomendó "cuidar que no se vuele nada, hasta que no se terminara de quemar todo".
Año 2013
La versión complementa la difusión periodística, en la misma época, de imágenes de vehículos saliendo de la antigua residencia de los Kirchner, con bolsas en la parte trasera, y de bolsas similares que cargaron en una camioneta de la empresa Austral Construcciones.
Pablo Alankay dijo que también se desempeñó en las oficinas centrales de Austral Construcciones, sobre la Ruta Nacional Nº 3, y que allí manejaba la computadora donde se registraban todas las visitas.
Alankay fue, además, personal de seguridad del Club Boca de Río Gallegos, presidido por el hijo mayor de Lázaro, a pesar de que su sueldo se lo seguía pagando Austral Construcciones.
"El año pasado denuncié el robo de un teléfono celular dentro del club. Vinieron a apretarme para que retirara la denuncia. Como no lo hice, me mandaron el telegrama, el 13 de julio. Fui el primer despedido de la empresa, porque tres meses después empezaron a echar a todos. Se manejaban como una mafia. Siempre fue así", declaró el extrabajador del grupo empresario.
También observó que si bien nunca recibió una amenaza directa tras su desvinculación y sus declaraciones públicas, "desde hace un tiempo la policía pasa seguido por la puerta de mi casa. Es raro, porque antes no pasaban nunca, y ahora los veo a cada rato", desconfió Alankay.

