Esteche conoció a Bogado en la Rosada
Parrilli había mostrado que el misionero no era empleado de Inteligencia. Pero el líder de Quebracho dijo que se lo presentaron en la Jefatura de Gabinete. Admitió ser amigo del dirigente islámico Alejandro Khalil y pidió que se cite a declarar al titular de la ex-Side.
Buenos Aires. Una revelación del líder de Quebracho, Fernando Esteche, pone en duda la afirmación de que en el Gobierno no conocían la actuación de los dos supuestos espías considerados claves en la denuncia presentada antes de morir por el fiscal Alberto Nisman. Esteche aseguró que a Ramón "Allan" Bogado, uno de los señalados, se lo presentaron como "funcionario de la Jefatura de Gobierno" y que intervino cuando el dirigente piquetero buscaba defenderse en la causa judicial abierta por ataque a un local partidario del exgobernador neuquino Jorge Sobisch.En su denuncia, Nisman imputó, entre otros, al dirigente de Quebracho y al piquetero oficialista Luis D'Elía de haber sido parte de la conexión con los referentes iraníes para desactivar la investigación judicial por la explosión e impulsar un memorando de Entendimiento que garantizaría impunidad a los supuestos responsables del atentado.Esteche admitió ayer tener una relación de amistad con el secretario político de la comunidad islámica Alejandro "Yussuf" Khalil desde "2006, 2007". "Organizábamos actos juntos", describió. "Es argentino, hincha de All Boys, de Floresta y tiene 31 años", agregó.Nisman había apuntado a Khalil como un "agente del régimen iraní en Buenos Aires y contacto personal del prófugo Moshen Rabbani", señalado como el cerebro del ataque a la Amia que dejó 85 muertos. Esteche, sin embargo, afirmó ayer tener "certezas" de que la causa "es un disparate, no tengo nada que ver con eso".En la acusación, Nisman remarca que Esteche y D'Elía hablaban con Khalil para apurar el memorando y el acuerdo comercial que, con la venia del ministro de Planificación, Julio De Vido, incluiría el comercio de cereal por petróleo.En una de las grabaciones en poder de la Unidad Fiscal Amia, aparece una conversación donde Khalil le informa a Rabbani haber terminado un trato con De Vido. El ministro se había mostrado dispuesto a enviar a la conducción de YPF para "arreglar" el convenio con Irán.Esteche consideró "saludable" que la presidenta Cristina Fernández, también imputada por Nisman, "empiece a orientar para dónde hay que mirar", pero lamentó la actitud de los funcionarios acusados. "Me molesta que no den las respuestas, que no hablen, que no se defiendan, ¿o tienen algo que ocultar?", preguntó.En otra parte de sus declaraciones, Esteche dejó mal parado al titular de la Secretaría de Inteligencia, Oscar Parrilli, quien el martes comunicó al juez Ariel Lijo que Ramón Bogado y Héctor Yrimia no eran personal efectivo ni tenían vínculo alguno con las áreas de inteligencia del Estado. Es más, Parrilli recordó que Bogado había sido denunciado por tráfico de influencias. La movida oficial dejó la impresión de que nadie en el Gobierno conocía a estas personas.Pero Esteche reveló que a Bogado se lo presentaron como funcionario en la Jefatura de Gabinete, dentro de la Casa Rosada, durante la gestión de Juan Manuel Abal Medina, cuando buscaba cobertura en la causa que posteriormente lo llevaría un año a prisión por el violento escrache al local de Sobisch. "Me lo presentaron en mis discusiones con el oficialismo cuando estaba discutiendo la condena que se me planteaba. Me sentaron con distintas personas, él (Bogado) estaba a cargo de la cuestión judicial mía por parte del Ejecutivo", dijo.El rol de "Allan" Bogado es relevante en la denuncia de Nisman ya que aparece como quien se comunica varias veces con Khalil, el nexo con Irán. Una de esas llamadas fue al día siguiente de firmado el memorando que garantizaba la "impunidad" de Rabbani y los otros cuatro iraníes acusados.En tanto, funcionarios, legisladores y dirigentes kirchneristas volvieron a descalificar la denuncia presentada por Nisman el miércoles 14. El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, tomó justamente la desmentida de Parrilli sobre los espías como eje central de la información "falsa" del fiscal.El secretario General de Presidencia, Aníbal Fernández, consideró que Nisman fue engañado con los datos que le suministraron para probar la existencia de una doble inteligencia. "La causa es endeble", dijo. Cuando un periodista le consultó si consideraba que Nisman había actuado en "un estado de ingenuidad absoluto", el funcionario respondió: "Usted lo dijo mejor que yo".
¿ingenuidad o pase de factura?
Fernando Esteche, que se autodefine como “patriota y marxista”, no es precisamente un piquetero identificado con el kirchnerismo, pero en su momento acudió a la Casa Rosada para preguntar si el oficialismo lo quería ver preso. Luego estuvo efectivamente detenido un año en la cárcel de Ezeiza y recuperó su libertad transitoria el jueves pasado, un día después de que el fiscal Nisman presentara una nueva denuncia, entre otros contra él y la presidenta de la Nación.
Ayer, con sus declaraciones que admitían que uno de los acusados como espía operaba en la propia Casa Rosada, dejó mal parado al Gobierno. Parrilli apenas pudo sostener unas horas su argumento de que desconocía a dos personajes clave en la descripción realizada por Nisman.
Luis D'Elía. Fernando Esteche admitió que junto con Luis D'Elia tenían relación con Jorge Khalil, señalado como el dirigente islámico que mantenía contactos con Moshen Rabbani.
"Allan" Bogado. El titular de Quebracho afirmó que conoció al espía Ramón "Allan" Bogado en la Jefatura de Gabinete de la Casa Rosada. Se lo presentaron como un funcionario del Gobierno.
Julio de Vido. Según Nisman, D'Elia había logrado el visto bueno de Julio De Vido para avanzar en un acuerdo que permitiera el intercambio comercial a cambio de la impunidad para los iraníes.
Moshen Rabbani. Clérigo musulmán, es señalado como el principal responsable del atentado a la Amia. Sobre él y otros cuatro iraníes pesaba una orden de captura internacional.

