Esperar a que aclare
Los remezones en el escenario político nacional provocaron más de una interpretación sobre la estrategia a seguir por el PJ cordobés en su relación con el kirchnerismo. Fernando Micca.
Los remezones en el escenario político nacional provocaron más de una interpretación sobre la estrategia a seguir por el PJ cordobés en su relación con el kirchnerismo; desde la inminencia de un acuerdo hasta el planteo de que nada ha cambiado en torno de la desconfianza mutua y los caminos, hasta ahora, divergentes. Los más optimistas en el arco que tiene por referentes a José Manuel de la Sota y Juan Schiaretti apuestan a una confluencia que evite repetir la sangría que significó el año pasado la presentación de una lista K por afuera del PJ. Entienden que De la Sota necesita todos los votos peronistas para ganar y que el kirchnerismo precisa el apoyo de Córdoba para seguir en la Casa Rosada. Inclusive anotan la posibilidad de un desdoblamiento electoral que saque la elección provincial del marco nacional, con reaseguros para que el justicialismo cordobés haga luego un aporte generoso al Frente para la Victoria en la contienda nacional.Esta visión no es compartida por todos. Para otros dirigentes, es apresurada. Estiman que hay que esperar a ver qué rumbo define la Presidenta. Y que si se ratifican las primeras impresiones en el sentido de profundizar el modelo –y los modales– acordar no será sencillo.Hombres próximos al gobernador y a su antecesor y candidato descuentan que, una vez aplacadas las emociones por la muerte de Néstor Kirchner, emergerán otra vez las críticas hacia el Gobierno. Y que si éste no cambia de actitud, flaco favor le hará al peronismo cordobés si comparten la boleta. "Nada está decidido", afirman, para advertir que si la Rosada no da señales de cambio, al justicialismo local le convendrá andar un camino independiente. ¿Y la sangría si el kirchnerismo no acompaña? A juicio de algunos, los seguidores cordobeses de Cristina Kirchner tendrán escasa fuerza, menor que en las legislativas de 2009; desde esa postura, entienden que sería preferible tomar distancias y hacer un juego propio, empezando por adelantar los comicios provinciales, con o sin el guiño de Buenos Aires.En cualquier caso, la idea general es que hay que esperar a que aclare. Nada está decidido aún.

