En el centro de la escena, pero sin subirse al ring
Hay sensación de resultado puesto para el 12 de mayo. Lo dicen en privado los principales dirigentes opositores.
Conciencia y tranquilidad. ‘El Gringo’ sabe y es consciente de que se está generando una expectativa nacional muy grande en torno a su figura para después del 12 de mayo. Está tranquilo, sabe muy bien qué es lo que tiene que hacer”.
En medio de ese estado, descripto por algunos de quienes lo frecuentan, el gobernador Juan Schiaretti recorre la campaña a la espera de cantar victoria dentro de tres domingos. Para el día después y la noche misma de un seguro triunfo, está en marcha la preparación del libreto del oficialismo.
En ese punteo, que ya está en cabeza del mandatario y en la de sus asesores, hay ejes bien claros: no mezclar la elección provincial con los turnos nacionales por venir; potenciar el espacio de Alternativa Federal, en donde su voz talla fuerte; evitar críticas contra el presidente Macri –aunque en privado hable de “aberraciones” en materia económica–, y no confrontar con el kirchnerismo, menos aún plantear referencias directas contra Cristina Fernández. “El mensaje será claro y articulado”, anticipan.
Allegados al mandatario recibieron en los últimos días llamados desde Buenos Aires con mensajes que apuntarían a generar una especie de clamor, que sería compartido por un grupo de gobernadores. La iniciativa apunta a que Schiaretti se calce el buzo de candidato presidencial después de mayo. Esa máxima responsabilidad política no está en los planes del gobernador.
Como se escribió la semana pasada en este espacio y ya se dijo en otros artículos en este medio, Schiaretti no tiene en mente ser la cabeza de un proyecto nacional. Sí, en cambio, trabajar en la articulación de un espacio alternativo a Macri y a Cristina.
El problema –reconocen cerca del jefe del PJ provincial– es que ninguna figura logra concitar la atención nacional necesaria para salirse de la polarización entre macrismo y kirchnerismo.
Si bien con el adelantamiento de las elecciones provinciales el jefe del Panal se habilitó la posibilidad de competir más allá de la frontera de Córdoba, no ha cambiado su determinación de evitar la disputa electoral por el máximo sillón que estará en juego en octubre. El escenario será poco alentador: un país quebrado y con una pesada deuda por pagar.
Tramo final
En el búnker de Hacemos por Córdoba destacan datos propios que evalúan como alentadores. No hay un solo estudio de opinión que muestre una tendencia diferente en cuanto a intención de voto a favor de la reelección, dicen. “Vuela”, fue la lacónica palabra que utilizó un dirigente macrista de Buenos Aires para describir el andar de Schiaretti en los sondeos.
En el seno del PJ admiten que los números son inmejorables. De todos modos, reconocen que podría haber una merma entre aquellos que dicen hoy que votarán a Schiaretti y la cosecha en las urnas. Hablan de unos 20 puntos que no están firmes aún. En ese porcentaje se engloban los indecisos y una porción del electorado que al momento de sufragar se recuesta sobre un voto más ideológico y tradicional, más allá de la buena percepción que tenga sobre una gestión determinada.
En el mestrismo y en el negrismo juegan un partido por otro trofeo, menos apetecedor que el gobierno: el liderazgo de la oposición pos 12 de mayo, que podría incluir el tramo capitalino.
“Hay un ánimo de resignación en el mestrismo”, graficó un dirigente que conoce y testea el pensamiento del sector que lidera Ramón Mestre. En el negrismo la decepción también domina la cotidianidad. Para esta altura, esperaban estar polarizando con Schiaretti, lo que no reflejarían hasta el momento los sondeos.
La apuesta por el empuje de Elisa Carrió quedó trunca tras el derrape (con vuelco incluido) que protagonizó la amiga de Mario Negri al referirse al fallecido exgobernador José Manuel de la Sota. La expectativa pasó ahora para mañana, con la visita de María Eugenia Vidal, la dirigente más valorada de Cambiemos.
A 18 días de la votación y con el electorado aún sin entrar en ritmo de elección, la sensación es que el partido tiene resultado puesto. Lo dicen en privado los principales dirigentes opositores.
La movida política que realizaron el martes Negri, Luis Juez y Héctor Baldassi, quienes reclamaron que la Justicia activara la denuncia que involucra al candidato a vicegobernador Manuel Calvo, agitó una campaña deprimida, pero nadie en la oposición considera que el frente judicial –que crecerá en denuncias– tenga impacto electoral.
En las cloacas de la política cordobesa se tejen lecturas inquietantes sobre quién o quiénes podrían beneficiarse si el caso, sea cual fuere el resultado, hace mella en la carrera de una de las figuras ascendentes del peronismo.

