En Córdoba sacaron 500 policías más a las calles
Hay preocupación en el Gobierno por la inseguridad. Ayer hubo un operativo con 40 controles callejeros. Se incautaron 974 motos y hubo 41 detenidos.
El Gobierno provincial tomó nota temprana de la reiteración de casos de justicia por mano propia en el resto del país y a modo de prevención montó desde ayer un fuerte operativo de saturación, por vía de controles callejeros, para evitar hechos de inseguridad y marcar presencia territorial. El gobernador José Manuel de la Sota salió a aclarar que si bien a la Provincia "no le sobra plata", hay que "invertir en seguridad" y que es la Policía y no la ciudadanía quien "debe hacer esa tarea. En ese sentido, rechazó de plano que los vecinos intenten reemplazar a las fuerzas de seguridad. "No necesitamos justicieros", señaló.Ese lineamiento se tradujo en un operativo que puso muchos policías en la calle, para realizar controles preventivos en puntos claves (puentes, Costanera, avenidas principales).El propio jefe de Policía, Julio Suárez, graficó que ese despliegue era para "evitar que la gente haga la tarea policial". "Estamos sacando todo (en referencia al personal) a la calle, estamos en emergencia y queremos brindarle a la gente de Córdoba la seguridad que se merece", agregó.Precisamente, la palabra "emergencia" que utilizó el jefe de Policía no cayó bien en el Centro Cívico, ya que el oficialismo rechazó una propuesta del radicalismo de declarar la emergencia por la inseguridad.Suárez precisó que están afectados a este operativo más de 500 miembros de las patrullas móviles y de la Guardia de Infantería, y remarcó uno de los objetivos centrales de esa apuesta."La gente está cansada de que los 'motochorros' hagan lo que quieran. Vamos a hacer lo posible para sacarles las motos a estos tipos", dijo.
Resultados
Los primeros números del operativo eran elocuentes. Hasta anoche, la Policía había incautado 974 motos y detenido a 41 personas (por delitos y contravenciones al Código de Faltas) por la tarea realizada en 40 puntos de control, cuya ubicación será rotativa.
Semejante despliegue no pasó inadvertido para los vecinos que exteriorizaron a través de los medios y redes sociales su sorpresa por la fuerte presencia policial en las calles.
Desde sectores periféricos era casi imposible ir hacia el centro sin sortear antes entre tres y cuatro puestos de control, lo que complicó mucho el tránsito, en particular para los motociclistas, que eran el blanco predilecto de los controles.
Por su lado, el fiscal General de la Provincia, Alejandro Moyano, le pidió “prudencia” a la gente y “tranquilidad”, ante los casos de violencia y justicia por mano propia que se registraron en Córdoba y en otras ciudades del país.
“Antes que todo quiero pedirle a la gente que tenga prudencia, que esté tranquila, la gente se tiene que calmar y confiar en la Policía que es el órgano encargado de estos hechos”, dijo, en sintonía con los conceptos del gobernador y las autoridades policiales.
“La gente tiene que tratar de no incurrir en conductas de justicia por mano propia. Les pido tranquilidad que confíen en la Policía”, recalcó.
El problema
Más allá de que ningún funcionario lo va a admitir de manera pública, en el Centro Cívico reconocen por lo bajo que en las últimas encuestas que encargó el Gobierno provincial el tema de la inseguridad figura al tope de las preocupaciones de los cordobeses y por un amplio margen sobre otros temas.
Por los casos de linchamientos que se han producido en otras ciudades del país, en la administración delasotista causaron profunda preocupación dos hechos que sucedieron ayer en la ciudad de Córdoba. En barrio Irupé, vecinos atraparon a un ladrón y lo entregaron a la Policía.
Mientras que en bulevar Las Heras, comerciantes de esa zona repleta de negocios, también detuvieron a un ladrón, que luego quedó en manos de efectivos policiales.
Estos dos hechos encendieron las alarmas en el Ministerio de Gobierno y Seguridad, cartera en la cual se venía trabajando para afrontar el problema de los “motochorros”.
Con los datos de las encuestas que marcaron la preocupación social por la inseguridad, sumada a los casos de linchamientos en el país, que generaron un fuerte debate nacional, el propio gobernador aprobó y fogoneó el lanzamiento del operativo saturación en las calles, que ayer provocó caos de tránsito en gran parte de la ciudad.
Fuentes del Ministerio de Gobierno y Seguridad reconocieron ayer que es “poco probable” sostener este operativo con 40 puntos de controles en toda la ciudad, pero la idea es insistir con el control callejero para las motos.
Las estadísticas que maneja la Policía indican que la mayoría de los robos que se producen en la Capital, son con esos vehículos.
Casos de justicia por mano propia en todo el país
Rosario. El sábado pasado, un grupo de vecinos del barrio Azcuénaga mató a golpes a David Moreyra, de 18 años. El fallecido, junto con un cómplice, había intentado robarle la cartera a una mujer que tenía un bebé en brazos. Los agresores fueron identificados por un video e imputados de homicidio simple con agravantes.
Golpeado en Rosario. También en Rosario, un adolescente de 17 años fue golpeado ayer por un grupo de personas, aparentemente cuando intentaba robar a un peatón, en la zona sur de Rosario. El hecho ocurrió alrededor de las 22, en Laprida al 4800, cuando el chico trató de apoderarse de un bolso, afirmaron los voceros policiales.
Capital Federal. En el barrio de Palermo, un delincuente, que había golpeado e intentado robarle la cartera a una mujer bajo la modalidad conocida como "motochorros", fue atrapado y atacado por vecinos que finalmente lo entregaron a la Policía tras una brutal golpiza. El hecho se produjo el sábado, en Coronel Díaz y Charcas.
General Roca. La ciudad rionegrina fue escenario de un episodio similar: un grupo de personas hirió a golpes e intentó linchar a un delincuente que entró a robar a una casa y fue descubierto por sus propietarios. Poco después del incidente, también se logró detener a un segundo sospechoso de haber participado en el robo.
La Rioja. La capital riojana también tuvo un caso como los sucedidos en otros lugares del país: en el barrio Santa Justina, un joven de 19 años ingresó a un quiosco y, tras exigir a los comerciantes que le entregaran el dinero, robó unas cajas de vino; alertados del hecho, los vecinos lo corrieron y le propinaron una paliza.
Córdoba capital. En barrio Irupé, un grupo de vecinos intentó linchar ayer a un hombre de 30 años que quiso asaltar a una nena de 12. El padre de la niña fue el primero en actuar, pero luego se sumaron otros vecinos. En bulevar Las Heras, comerciantes de la zona también atraparon a un ladrón y lo entregaron a la Policía.
Miradas políticas
Cristina Fernández. Presidenta de la Nación. "Cuanto mayor es el grado de exclusión, mayor violencia genera y enfrentamiento entre los argentinos, que es lo que queremos evitar", manifestó en Twitter. "El que se siente en la periferia, siente que la sociedad le ha soltado la mano". "No hay mejor antídoto contra la violencia que lograr que mucha gente se sienta incluida", dijo en otros tuits.
José Manuel de la Sota. Gobernador de Córdoba. "Nadie debe convertirse en justiciero. Tenemos que invertir en seguridad, para que la gente no tenga que hacer lo que le corresponde a la Policía, como viene sucediendo en los grandes centros urbanos. La gente está cansada de que los \'motochorros\' hagan lo que quieran. Hay 40 controles en la Capital y vamos a hacer lo posible para sacarles las motos a estos tipos".
Eugenio Zaffaroni. Vocal de la Corte Suprema de Justicia. "Los linchamientos no son ajusticiamientos, sino homicidios calificados por alevosía y ensañamiento. Una cosa es detener al sujeto y ejercer una cierta violencia para lograr esto, y otra cosa es matar a patadas a una persona. La estigmatización de los jóvenes con menos recursos contribuye, los convierte en chivos expiatorios y después el resultado natural es que los matan".
Mauricio Macri. Jefe de Gobierno porteño. "Estos episodios de justicia por mano propia son porque el Estado está ausente, el Estado renuncia a defendernos, a cuidarnos. No hay una propuesta integral de seguridad en más de 10 años de Gobierno, por eso la delincuencia avanza. No ha habido vocación de ponerle un límite al narcotráfico. Lo cierto es que poco puede hacerse si le pagás un sueldo espantoso a la Policía".
Antonio Bonfatti. Gobernador de Santa Fe. "Si frente a un arrebato se reacciona matando a una persona, creo que volvemos a la época de las cavernas. Esos hechos son producto de una sociedad violenta, donde cada uno tiene responsabilidades. Es gravísimo porque es perder todas las reglas de convivencia. Es lo que manifestamos permanentemente: que la violencia es la violencia del conjunto, donde después siempre le echamos la culpa a otro".
Alberto Sileoni. Ministro de Educación de la Nación. "Los linchamientos son anteriores al Estado de derecho. Rechazo con énfasis cualquier tipo de expresión que pueda intentar entenderlos. Porque comprender esas actitudes es un modo de justificarlas. Tenemos que dejar clara nuestra negativa absoluta a que la sociedad haga justicia por mano propia. En una sociedad que ha salido del autoritarismo, es doloroso y un lamentable retroceso que ocurran estos episodios".

