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El plan de Schiaretti para asegurar la gobernabilidad

El gobernador electo apoya a Massa, pero mantiene contactos con Scioli y Macri por su futura gestión. Mientras De la Sota embiste contra los dos presidenciales más encumbrados, su sucesor negocia.

17 de octubre de 2015 a las 12:01 a. m.
El plan de Schiaretti para asegurar la gobernabilidad

Parece una contradicción, pero es otra muestra gratis del acuerdo entre José Manuel de la Sota y Juan Schiaretti, la sociedad política más exitosa en la historia reciente de Córdoba: mientras el gobernador embiste con dureza contra Daniel Scioli y Mauricio Macri, su sucesor mantiene aceitados contactos con los dos candidatos que hoy tienen más chances de suceder a la presidenta Cristina Fernández. De la Sota acusa a Scioli de ser un apéndice del kirchnerismo. A su amigo Macri, le endilga no "estar preparado" ni "tener equipos" para gobernar el país.En la misma vereda, pero con otro plan, Schiaretti prefiere el silencio en el último tramo de la campaña. Mostró un tibio apoyo a la candidatura presidencial de Sergio Massa, que se concretó sólo con su presencia en el acto que el candidato de UNA encabezó días pasados en el Superdomo Orfeo, en Córdoba.Aunque no lo admitirá, el futuro gobernador tuvo contactos con Scioli y Macri, con el objetivo de asegurar su gobernabilidad a partir de que asuma el poder provincial, el próximo 10 de diciembre.Con Massa, no hace falta dialogar, ya que si el exintendente de Tigre llegara a la Casa Rosada, su jefe de Gabinete sería De la Sota. Esto le garantiza al futuro gobernador soluciones en los temas pendientes entre Córdoba y la Nación.Una realidad más relativa será si Scioli o Macri se convierten en presidente. En este contexto, el gobernador electo puso en marcha un plan para asegurar su gobernabilidad en Córdoba, cualquiera sea el próximo dueño del poder nacional.Antes de viajar a China, adonde fue a mostrar su obra más ambiciosa –los gasoductos troncales–, Schiaretti conversó con Scioli y Macri. Les informó sobre su proyecto estrella y a ambos les arrancó el aval del poder central, si llegan a la Rosada.Con esa seguridad, Schiaretti mostró ante los empresarios del gigante asiático que esta obra no depende de una cuestión política. En el anterior mandato de Schiaretti, el financiamiento de un banco estatal de Brasil (Bndes) para los gasoductos se cayó porque nunca llegó el aval del kirchnerismo. Ahora sólo debe existir el financiamiento que presenten las empresas en la licitación, cuyos sobres se abrirán el próximo lunes.Hasta ahora, hay 12 grupos empresarios (la mayoría de origen chino) que compraron los pliegos por esta obra, que tiene un presupuesto de 8.227 millones de pesos.Allegados al gobernador electo explican que no hubo intermediarios. Fue el propio Schiaretti quien llamó a los aspirantes presidenciales para comunicarles su plan de obras en infraestructura.Fuentes del sciolismo y del macrismo admitieron las conversaciones con el futuro mandatario."'El Gringo' (Schiaretti) puede quedarse tranquilo, porque si soy presidente tendrá el respaldo de la Nación para esa obra de gas, que será muy importante para la provincia", admitió Macri.Scioli también prometió en público el aval de la Nación al megaproyecto cordobés, si llega a la Casa Rosada.Dirigentes sciolistas amplían y comentan que los contactos entre el candidato presidencial K y Schiaretti van más allá de esta obra: hay intercambio de información para buscarles una solución a dos temas que serán de suma preocupación para la próxima gestión provincial: los juicios por la Caja de Jubilaciones y la deuda de la empresa energética (Epec) con la Nación.De la Sota está al tanto de estas conversaciones. En privado, el gobernador avala las gestiones, aunque prefiere que no se hagan públicas, por pura lógica política: no debilitar el apoyo del peronismo cordobés a Massa."Juan (Schiaretti) gobernará desde el 10 de diciembre y trata de asegurar el aval nacional para sus proyectos. Pero tenemos plena coincidencia de que lo mejor para Córdoba es que Massa sea el próximo presidente. Al ser yo el líder político de esa gestión, la provincia se asegura recuperar todo lo que el kirchnerismo nos quitó en los últimos años", argumentó el gobernador en privado. La misma respuesta tiene para los dirigentes delasotistas paladar negro que, sobresaltados, le traen el dato de los contactos de Schiaretti con Scioli y Massa.En los seis días que quedan de campaña presidencial, el panorama en Córdoba no se modificará: De la Sota alimentará su áspero discurso contra Scioli y Macri y en respaldo de Massa, mientras que Schiaretti estará fuera de Córdoba al menos hasta mediados de la próxima semana.Ambos referentes pergeñaron planes, de acuerdo a sus horizontes políticos disímiles: De la Sota se retira del poder y aspira a no archivar su sueño presidencial. Schiaretti, en tanto, tendrá que gobernar en un posible escenario de crisis.