El mensaje fue no pagar, para poder negociar
La verdad es que los pronósticos sobre la decisión que podía tomar el Gobierno nacional no eran antes del discurso presidencial muy alentadores.
La verdad es que los pronósticos sobre la decisión que podía tomar el Gobierno nacional no eran antes del discurso presidencial muy alentadores. Luego de escuchar a la Presidenta, se puede decir que no fue el peor mensaje. Pese a tener un fallo en contra, el Gobierno piensa que todavía puede negociar. Esto parece una misión bastante complicada porque se deberá convencer a los tenedores de bonos, que tienen un fallo judicial a su favor.
No quedó muy clara cuál será la estrategia del Gobierno. Por otro parte, no era lógico que lo anunciara la Presidenta, pero todo indica que el primer paso es tratar de comenzar una negociación, de difícil concreción.
La Presidenta anunció que se negará a pagar en estas condiciones, pero dejó abierta la puerta para una negociación. Ese fue el principal mensaje que intentó transmitir Cristina Fernández a los mercados financieros del mundo.
Una cuestión rescatable del mensaje presidencial es que no se planteó la idea de entrar en cesación de pagos, que hubiera sido una situación más grave. Esto corrió como un rumor, previo al discurso, pero la estrategia elegida fue más mesurada. Es un tema que hay que ver cómo evoluciona en los próximos días.
Otra de las cuestiones por resolver es qué mecanismo utilizará el país para seguirles pagando a los bonistas que ingresaron al canje. Está claro que en Nueva York no se lo podrá seguir haciendo, por el riesgo de los embargos.
Hay que ver qué ingeniería se utilizará para seguir cumpliendo esos compromisos.
*Instituto de Economía y Finanzas

