El heredero del trono saudita, en el centro de las miradas
Buenos Aires. Buena parte de las miradas en el G-20 están puestas en el príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohammed bin Salmán, señalado como autor intelectual del asesinato en octubre del columnista de The Washington Post, el periodista saudita Jamal Khashoggi, en el Consulado saudí en Estambul.
Algunos líderes procuraron no acercarse al príncipe, que en la foto de familia quedó alejado del resto en el extremo superior derecho de la tarima. La nota la dio el ruso Vladimir Putin, que chocó sus manos al saludarlo poco antes de que se iniciara el encuentro mientras ambos se reían. Durante el plenario se los vio conversar animadamente.
Por su parte, Trump –quien antes de la cumbre había decidido no marginar al hombre fuerte del Gobierno saudita en nombre de los intereses económicos que unen a ambos países– no se acercó al heredero saudí, aunque durante la foto oficial se vieron miradas cómplices entre ambos tras un saludo formal.
Mohammed bin Salmán también charló brevemente con el presidente mejicano, Enrique Peña Nieto, y el mandatario de Corea del Sur, Moon Jae-In.
Momento incómodo
Hubo un momento incómodo entre el saudita y el presidente francés Emmanuel Macron, quien en la conferencia que sostuvo con el presidente argentino, Mauricio Macri, había dicho que durante la cumbre podrían abordarse las acusaciones que pesan sobre él. Hubo una charla entre ellos, aunque cargada de tensión, que fue registrada por las cámaras de televisión. “No se preocupe”, le dijo el príncipe. “Sí me preocupo. Estoy preocupado”, le respondió el mandatario francés. Según el Palacio del Elíseo, ambos líderes discutieron sobre el precio del petróleo.
El príncipe participa de la reunión en medio de denuncias de la organización Human Rights Watch y mientras la Justicia argentina dilucida si abre una causa en su contra por su presunta responsabilidad en el asesinato del periodista y crímenes de guerra en Yemen.
Precisamente, la guerra de Yemen fue uno de los temas de la reunión bilateral del heredero saudita con la primera ministra del Reino Unido, Theresa May. Según el Gobierno británico, May le habló de la “necesidad urgente” de poner fin al conflicto en Yemen y “aliviar a millones de personas amenazadas por el hambre”.
El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, instó a discutir las “guerras comerciales” y la trágica situación en ese país, donde los sauditas encabezan una coalición que libra una guerra en la que han muerto miles de civiles.
En cuanto al conflicto ruso ucraniano, Tusk dijo que espera que la Unión Europea extienda las sanciones a Moscú por su incautación “totalmente inaceptable” de barcos ucranianos y sus tripulaciones cerca de Crimea. “Europa está unida en su apoyo a la soberanía y la integridad territorial de Ucrania”, dijo el funcionario, que consideró que el tema causa una “gran preocupación”.
El presidente ucraniano, Petro Poroschenko, pidió recientemente a la Otan el despliegue de buques en el Mar de Azov después de que guardias costeros rusos capturaran tres buques de bandera ucraniana. El episodio forma parte de un prolongado conflicto entre los dos países vecinos. Rusia se anexó la península de Crimea en 2014 y apoyó a los separatistas en el este de Ucrania.
Trump canceló una cita acordada con Putin debido a que las embarcaciones y los tripulantes no han sido liberados, lo que fue considerado por el ministro de Relaciones Exteriores ruso Sergey Lavrov como la pérdida de una “oportunidad” para discutir temas globales clave.

