El Gobierno se prepara para un conflicto largo
La oposición está dividida en tres (Massa, Macri y FAU-Unen), la Iglesia evita confrontar, el sindicalismo prioriza su unidad y el empresariado fracasó en impedir la sanción de la Ley de Abastecimiento.
El conflicto con los holdouts (buitres) interacciona cada vez más con la política exterior, y el Gobierno se prepara para un conflicto prolongado. La idea de reunir dólares para llegar a fin de 2015 sin pagar a los "buitres" sigue siendo predominante en el Gobierno: la Cámara de Diputados acaba de dar media sanción al Presupuesto 2015 con la autorización para gastar 12.000 millones de dólares de las reservas para pagar deuda y el Ministerio de Economía presiona a las cerealeras para que anticipen dólares y también a las aseguradoras, acelera la licitación de la telefonía 4G y las gestiones con China y Rusia para que ingresen divisas.
Con la oposición política dividida y la sectorial neutralizada, el oficialismo se siente con fuerza para intentar desarticular al grupo Clarín. La oposición está dividida en tres (Massa, Macri y el FAU-Unen) y si bien están votando juntos contra los proyectos del oficialismo en el Congreso –donde la media sanción de la Ley de Hidrocarburos en el Senado fue aprobada por 38 a 28 y la del Presupuesto en Diputados, por 133 a 112–, no logra transformarse en una alternativa de poder. La Iglesia evita confrontar, el sindicalismo prioriza su unidad y por ello Moyano no sigue con su plan de lucha, y el empresariado viene de fracasar en impedir la sanción de la Ley de Abastecimiento. El Grupo Clarín aparece así como el límite más efectivo al poder del Gobierno, que en los hechos venía perdiendo la batalla política con este grupo. Su propuesta de adecuación a la ley de medios ha sido rechazada y el oficialismo, a través del Afsca, anunció que lo dividirá de oficio, sacando a remate sus distintas partes. Todos los presidenciables de la oposición han tomado posición a favor del Grupo Clarín y lo mismo han hecho entidades empresariales relevantes, como AEA, Idea y la SRA. La realidad es que el oficialismo controla directa o indirectamente cuatro de los cinco canales de televisión abierta y cuatro de los cinco canales de información claves. Si logra tomar el quinto en ambos casos –que son los de Clarín– no será fácil la campaña de la oposición en los medios en 2015. La Justicia –un ámbito incierto– es donde se librará ahora la batalla entre el grupo y el Gobierno.
El conflicto con Clarín ha puesto en evidencia a los organismos del Estado donde cuenta con “militantes” en su control. Sin demasiada lógica jurídica, el Gobierno mandó la acusación de que Clarín, con su propuesta de adecuación, está violando la ley a cuatro organismos, desde los cuales ejerce un fuerte poder sobre el ámbito económico y empresario. La Procelac –la procuraduría que tiene a su cargo la investigación del lavado de activos–, la Comisión Nacional de Valores (CNV), la Unidad de Investigación Financiera (UIF) y la Afip. Sus titulares son “militantes” que integran La Cámpora, el movimiento judicial Justicia Legítima o son economistas próximos a Kicillof. En esta misma línea, el nuevo titular de la Inspección General de Personas Jurídicas (Cormick) también integra el mencionado movimiento judicial. El avance de La Cámpora también ha comenzado dentro del Banco Central. Frente al avance de estos organismos, la Justicia es el único límite. Para afianzar su influencia, el oficialismo busca sancionar un nuevo Código Procesal Penal que dé mayor poder a los fiscales –que dependen de la procuradora Gils Carbó– y fusionar los fueros contencioso administrativo y penal tributario para tener un mayor control sobre el primero. La situación de la Justicia está reflejada en cómo queda la relación de fuerzas en la Suprema Corte tras la muerte de Petracchi. De los cinco que quedan, hay dos opositores (Fayt y Maqueda), otro cercano al Gobierno (Highton), otro que es un militante oficialista (Zaffaroni) y el quinto (Lorenzetti) es un crítico del Gobierno que suele hace equilibrio político.
*Director del Centro de Estudios Unión para la Nueva Mayoría.

