A medida que se acerca el 10 de diciembre, se van confirmando algunos nombres que ocuparán el gabinete que encabezará el intendente electo, Martín Llaryora, en la Municipalidad de Córdoba.
Pese a que Llaryora se maneja en estricta reserva, desde su entorno ya dejaron trascender quiénes ocuparán algunos de los lugares clave del Ejecutivo municipal y del Concejo Deliberante.
Además, hay otro listado de posibles funcionarios que todavía no tienen su puesto cien por ciento confirmado, pero que están cerca de ser nombrados en el equipo del intendente.
En la conformación de la Carta Orgánica, Llaryora debe hacer un difícil equilibrio entre las distintas líneas internas del justicialismo de la ciudad de Córdoba.
Además de su propio espacio, el intendente electo deberá contener a dirigentes que responden a Alejandra Vigo, la esposa del gobernador y legisladora electa por la Capital.
También a las huestes del delasotismo les corresponderá algún lugar dentro del Ejecutivo.
Los "números puestos"
A esta altura, ya hay dirigentes que son números puestos. El principal es Guillermo Acosta, quien se encargará de los números de la Municipalidad.
Verónica Bruera, exministra de Gestión Pública, ocupará la Secretaría General. Se trata de un puesto clave, ya que tendrá a su cargo la negociación con el sindicato de municipales, Suoem.
Alejandra Torres es la novedad de esta semana. Es la actual secretaria de Planeamiento y Modernización del Gobierno provincial. Aún no está definido su cargo, pero hay versiones que la ubican al frente de Control y Fiscalización.
El área de Comunicación ya también tiene a sus integrantes: Mario Bartolacci y César Cuestas. Tienen pasado en la gestión municipal, cuando brevemente ocuparon esa misma área en la intendencia de Daniel Giacomino.

Los "muy probable"
El actual secretario de Asuntos Institucionales de la Provincia, Miguel Siciliano, es el candidato más firme a ocupar la Secretaría de Gobierno. Pero tendría reducido su poder, ya que perdería la gestión sobre los CPC.
Otro funcionario provincial que probablemente esté en el gabinete municipal es el actual secretario de Arquitectura, Daniel Rey. Volvería a ocupar la Secretaría de Desarrollo Urbano, cargo que ya ocupó en gran parte de la gestión de Giacomino.
Florencia Mana también tendría su lugar asegurado en el Ejecutivo luego de la decisión judicial que la dejó fuera del Concejo Deliberante. Mana es una dirigenta de la seccional Primera, cercana a Juan Manuel Cid, a quien la Justicia electoral desplazó de su banca tras la presentación de Eva Ontivero.
En la Asesoría Letrada del municipio recalaría Andrés Varizat, un abogado que trabajó con Llaryora cuando el intendente electo fue ministro de Industria.
Los que suenan
Algo que se da por descontado es que el viceintendente, Daniel Passerini, tendrá dirigentes de su riñón al frente de Educación y Salud.
En esta última secretaría estaría Diego Cardozo, actual secretario de Servicios Asistenciales del Ministerio de Salud provincial y referente de la agrupación La Carrillo.
En Modernización y Descentralización aparece Guillermo Marianacci. Se trata de un especialista que ya pasó por las gestiones de Rubén Américo Martí y de Luis Juez.
En Transporte, se daba por sentado que el cargo recaería en un allegado a Gabriel Bermúdez. Sin embargo, comenzó a sonar el nombre de Walter Montenegro, quien estuvo en esa área en la gestión de Luis Juez.
En el Concejo
Llaryora también debe negociar los cargos en el Concejo Deliberante. Principalmente, entre quienes ocuparán la presidencia provisoria y la presidencia del bloque de Hacemos por Córdoba.
Por ahora, la disputa estaría centrada entre Juan Domingo Viola, dirigente del riñón de Vigo, y Marcelo Rodio, que responde al intendente electo.
Queda por definir qué lugar ocuparía Victoria Flores, tercera en la lista de concejales y que también aspira a ocupar un puesto preponderante en el Legislativo.

