El Congreso es un laberinto que se traza cada semana
Es incierta la resolución de la coparticipación del impuesto al cheque y la derogación de los DNU.
Buenos Aires. El Congreso ha devenido en un juego de tácticas y estrategias de guerra. Están en discusión los fondos del Estado nacional y en esa pelea el oficialismo y la oposición no se sacan pisadas.
La media sanción que obtuvo del Senado la coparticipación plena del impuesto al cheque, el rechazo al DNU 298 que le permitió al Gobierno quedarse con 4.382 millones de dólares del Banco Central para pagar la deuda externa y los proyectos para que por ley se autorice o desautorice el uso de estos fondos de la autoridad monetaria pusieron al Parlamento en su pico más alto de tensión.
Alrededor de cada uno de estos tres temas se tejen todo tipo de jugadas oficialistas y opositoras en cada una de las cámaras. Entenderlas acabadamente lleva tiempo y mucha paciencia. Se trata de caminos que se van bifurcando semana a semana.
El Gobierno nacional rechaza la media sanción que el jueves en la madrugada dio el Senado al impuesto al cheque. La razón primigenia es porque la medida le saca 10 mil millones de pesos que deberán ir a las arcas provinciales. Pero ahora apareció un segundo motivo, el oficialismo alega que la media sanción de Senadores es inconstitucional porque no tuvo los 37 votos necesarios de la mayoría absoluta que exige la Carta Magna para los proyectos que establecen una asignación específica a lo que se recauda por un determinado tributo.
Ante esto, la semana entrante el bloque de senadores del Frente para la Victoria, que conduce el rionegrino Miguel Pichetto, irá a la Justicia para que ésta realice un control constitucional de la sanción. La intención es que un juez determine la nulidad y así evitar la sanción definitiva por parte de la Cámara de Diputados.
A Diputados El expediente llegará desde el Senado a Diputados el lunes por la tarde. Presionado por Pichetto, que le pidió que devuelva la media sanción al Senado, existe la versión de que el titular del cuerpo, el kirchnerista Eduardo Fellner, demoraría el giro de la norma a las comisiones de Presupuesto y Asuntos Constitucionales con el objetivo de evitar una rápida sanción de la ley por parte de la mayoría opositora.
Pero el radicalismo salió a advertirle a Fellner que no cometa ese error. "Fellner no tiene potestad para hacer un control de la constitucionalidad de lo que aprobó Senadores porque la Cámara Baja no se lo ha pedido ni delegado. Tiene que girar el proyecto inmediatamente porque sino incurriría en un abuso funcional", explicó el jefe de la bancada de la UCR, Oscar Aguad. El cordobés además adelantó que el próximo miércoles la oposición solicitará que los cambios a la ley del cheque tomen estado parlamentario, una decisión para la que sólo le hace falta el número de expediente de lo que sancionó el Senado.
La definición de este tema quedará supeditada a la celeridad con la que se mueva el oficialismo en su reclamo judicial. La oposición también apretará el acelerador: piensa sacar despacho de las dos comisiones (obviamente a favor de la distribución favorable a las provincias del impuesto al cheque) para que en dos semanas el tema llegue al recinto.
Madre de todas las batallas. La puja de las reservas es más intrincada. Diputados rechazó el miércoles a la madrugada el DNU de la presidenta Cristina Fernández y además lo declaró su "nulidad absoluta e insanable" con la vista puesta en abrirle un proceso judicial a los funcionarios del Gobierno y del Banco Central que decidieron el uso de las reservas. Pero el oficialismo busca apurar el dictamen, en tres comisiones, de un proyecto de ley de Martín Sabatella, un firme aliado K, que repite los argumentos del DNU y autoriza mediante una ley la toma de los fondos del Central.
El proyecto apañado por el oficialismo tiene escaso acompañamiento en la oposición. Los cuatro bloques más nutridos del arco no oficialista (UCR, Pro, Peronismo Federal y Coalición Cívica) más el socialismo y la centroizquierda lo rechazan con firmeza. Los primeros cuatro grupos porque entienden que es prioritario que el Gobierno pruebe que no tiene los recursos para pagar los compromisos de la deuda y que por ello necesita de las reservas. Sobran elementos para la oposición de que la Casa Rosada sí tiene los fondos y que no es necesario echarle mano a los ahorros del BCRA.
El núcleo duro de la oposición espera que esta semana el ministro de Economía asista a la Cámara Baja a explicar los números del Presupuesto y que, de paso, detalle cómo es la propuesta de canje de la deuda que presentó el jueves.

