El conflicto con los fondos buitre se metió en el cierre
El mismo día del fin de la campaña, el conflicto entre Argentina y los fondos buitre se coló en la agenda por doble vía.
El mismo día del fin de la campaña, el conflicto entre Argentina y los fondos buitre se coló en la agenda por doble vía. Por un lado, el juez de Nueva York Thomas Griesa reconoció ayer derechos a acreedores que no habían litigado en condición de "me too" (yo también) por 5.400 millones de dólares, lo que eleva a cerca de 13 mil millones de dólares la deuda que debe afrontar la Argentina por fallos de tribunales estadounidenses.El magistrado sostuvo que la Argentina no presentó los argumentos necesarios para demostrar que no trató de manera diferenciada a este grupo de 15 nuevos demandantes (cláusula pari passu ).Poco antes –pero tal vez ya enterado de la noticia de Griesa dado que el Gobierno es parte en ese litigio–, el ministro de Economía, Axel Kicillof, había brindado una conferencia para destacar que había recibido un informe de bonistas europeos que no pueden cobrar porque el agente fiduciario, el Bank of New York (Bony), se ve impedido de pagarles debido a las medidas de Griesa, pese a que sus bonos están bajo ley inglesa y no estadounidense. En ese comunicado, los bonistas informaron que le pidieron al Bony que renuncie como fiduciario y que, si eso no resulta, tienen la posibilidad de pedirle a un juez que ordene su renuncia. Kicillof valoró la medida puesto que de esta manera la imposibilidad de pagar de Argentina, se reduciría al 23 por ciento. Daniel Scioli elogió en su discurso la estrategia de Cristina y Kicillof con los "holdouts"

