El agua logró lo que la política no consiguió
De la Sota considera que la Nación debe aportar fondos no reintegrables para obras en Córdoba.
La relación institucional entre el gobernador José Manuel de la Sota y el Gobierno nacional duró un suspiro. El vínculo se cortó en la misma noche del festejo del triunfo electoral, el 7 de agosto de 2011, cuando el flamante mandatario electo habló por primera vez del cordobesismo e inauguró su aspiración presidencial.
El propio De la Sota admitió ayer que "hacía muchos años" que no pisaba la Casa Rosada. Esa pelea política e institucional de responsabilidad compartida afecta gravemente a los cordobeses. Además, la presidenta Cristina Fernández y el mandatario cordobés pertenecen al mismo partido: el amplio y variopinto paraguas ideológico que es el peronismo.Al menos por ahora, el drama de las inundaciones en Córdoba logró lo que la política no había conseguido: un acercamiento entre los funcionarios nacionales y el gobernador.De todos modos, nada garantiza que la relación institucional esté plenamente reestablecida.De la Sota fue muy cauto al decir que "aún no se firmó" el crédito de 540 millones de pesos que prometió el poder central.Aunque no lo dirá en público para no eclipsar este acercamiento, el gobernador cree que el Gobierno nacional debe poner recursos "sin devolución" para reconstruir la infraestructura que fue barrida por el agua.Es lo que hizo la Casa Rosada con otras provincias que sufrieron catástrofes, como inundaciones, por ejemplo, Salta, San Juan y Catamarca. Claro, que esos distritos estaban alineados políticamente con el kirchnerismo.En tiempos electorales, si finalmente la Nación decide hacer algún desembolso importante para obras, seguramente no lo dejará al gobernador hacer ese anuncio.En el Centro Cívico reconocen que, cualquiera sea la vía, será bienvenida la ayuda nacional, porque el presupuesto para la reconstrucción crece día a día. Por lo bajo, un funcionario delasotista reconoció que harían falta no menos de 1.200 millones para recuperar la normalidad en las zonas afectadas.

