“El 22, Argentina vota por América latina”
Roberto Ampuero y Mauricio Rojas fueron militantes marxistas durante el gobierno de la Unidad Popular y Salvador Allende en Chile, y luego estuvieron exiliados durante la dictadura de Augusto Pinochet.
Roberto Ampuero y Mauricio Rojas fueron militantes marxistas durante el gobierno de la Unidad Popular y Salvador Allende en Chile, y luego estuvieron exiliados durante la dictadura de Augusto Pinochet. Hoy son duros cuestionadores del populismo que recorrió el continente en la última década. Estuvieron en Córdoba para presentar en la Bolsa de Comercio su reciente libro, Diálogos de conversos . "Latinoamérica está comenzando a pagar los resultados de los gobiernos populistas. Hay un Brasil profundamente en crisis, una Argentina que se apresta a un rechazo popular a esas políticas, una Venezuela hundiéndose y un Ecuador que está realmente en una crisis muy severa", apuntan."Estamos realmente pagando el precio del populismo. De una mala política que le ha pesado muchísimo a América latina. Eso es lo importante de la elección que viene en la Argentina. Puede llegar a demostrarle a la región que un país puede salir de la mafia y las malas políticas. El 22 Argentina está votando por América latina en realidad", no duda en afirmar Rojas.Para Ampuero, quien tuviera una decisiva influencia en la política cultural del gobierno de Sebastián Piñera, el saldo populista en el continente "está a la vista". "Los únicos países que han crecido y que tienen cierta solidez, son los que están en la Alianza del Pacífico: México, Colombia, Perú y Chile", refirió.Según Rojas, el populismo en la Argentina, después de 12 años de gobierno kirchnerista, dejará profundas huellas en la economía. "El camino de cerrar el país y de crear un espacio reservado está hundiéndose. Es un país sin reservas, con un déficit fiscal espantoso y caída de las exportaciones. Ese es el precio del populismo. Ahora hay que reconstruir. Necesita una economía moderna, abierta, competitiva. No puede seguir con una economía del privilegio y la protección porque la ha deformado. Argentina debe ser a largo plazo un país normal".Rojas, PhD en Historia Económica, entendió que los cambios que requiere la economía argentina "no implican un ajuste ni un tremendo apretón. Se necesita modificar la estructura productiva, con la calma y la progresividad que eso exige para no afectar a los sectores más empobrecidos por las políticas populistas", argumentó.Ampuero abonó la teoría de que el resultado electoral del balotaje impactará "en Brasil, en las elecciones de diciembre en Venezuela y también en Cuba, donde el kirchnerismo se ha identificado con un gobierno que fracasó, e incidirá en países como Bolivia y Ecuador"."Si gana Macri, para Chile va a ser un efecto esperanzador y refrescante. A los chilenos nos va a servir un buen resultado en la Argentina", sostuvieron los intelectuales trasandinos.

