Duro cruce de la Presidenta a Lorenzetti
Cristina Fernández se dirigió a “los máximos responsables del Poder Judicial”. Les pidió que “en lugar de dar tantos discursos contra el narcotráfico” doten a los juzgados de empleados y recursos. Consideró “bochornosas” las denuncias que involucran a Máximo Kirchner.
Buenos Aires. La presidenta Cristina Fernández prácticamente le reclamó silencio ayer a la máxima autoridad de otro poder del Estado, el presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti. La admonición de la jefa del Estado llegó luego de que La Voz del Interior publicara una entrevista con Lorenzetti en la que éste planteó que la impunidad y el narcotráfico son la prioridad de la Corte. El magistrado también había sostenido que la inseguridad es un problema que debe afrontarse con políticas públicas de la Nación y las provincias y que se debe cumplir el principio de que todos son iguales ante la ley. Además, reivindicó la atribución del máximo tribunal: "La Corte no gobierna, pero debe controlar al gobierno de turno", sostuvo.La respuesta de Cristina Fernández llegó ayer a través de una cadena nacional que realizó para inaugurar obras a través de teleconferencia, algunas de ellas vinculadas al área de seguridad."En lugar de dar tantos discursos contra el narcotráfico, quienes son los máximos responsables del Poder Judicial, deberían dotar de mayor cantidad de empleados, recursos y elementos para que puedan hacerlo eficazmente", sostuvo la Presidenta, en referencia a los juzgados federales encargados de causas contra el tráfico de drogas.Al presentar en el partido bonaerense de San Martín "dos hornos pirolítico móviles", destinados a la destrucción de droga incautada, sostuvo que se trata de una "contribución para crear políticas de Estado en materia de seguridad y lucha contra el narcotráfico".Luego, mencionó que el juzgado federal de Orán sólo cuenta con 22 empleados, en una de las zonas más críticas del tráfico de drogas.También anunció que enviará al Congreso un proyecto de ley para reemplazar al Registro Nacional de Armas (Renar), al que tildó de "viejo y obsoleto", por una Agencia Nacional de Materiales Controlados.La mandataria sostuvo que su objetivo es que "el desarme" se "convierta en una política pública de Estado" y afirmó que en su administración "se han destruido más armas que en ningún otro gobierno, vamos a llegar a las 300 mil armas destruidas".Al inaugurar el nuevo edificio del Banco Nacional de Materiales Controlados del Registro Nacional de Armas (Banmac), en la localidad bonaerense de San Martín, la jefa de Estado también resaltó que en su gobierno hubo una "reducción notable de las autorizaciones para tenencia y portación de armas".Durante el acto, la Presidenta también inauguró por videoconferencia un laboratorio forense en Santiago del Estero.Pero no sólo buscó mostrar esas acciones. También aludió a las investigaciones judiciales que involucran a miembros de su familia, justo cuando el juez federal Claudio Bonadio acaba de ser confirmado, contra la voluntad de los investigados, en el manejo de la "causa Hotesur".En ella se indaga si hubo blanqueo de dinero de pagos de contratistas del Estado beneficiados durante el kirchnerismo a esa empresa de la familia presidencial."No tengo ninguna cuenta para que me descubran y a mí nadie me va a extorsionar en contra de los intereses del país", y culpó a los fondos buitre de impulsar "una campaña de desprestigio contra la Argentina".Y calificó de "bochornosa" la denuncia sobre las supuestas cuentas de su hijo Máximo Kirchner en el exterior."Vienen diciendo que van a denunciar cuentas y empresas, que las den a conocer", desafió, y remarcó que "llega un momento en el que el bombardeo mediático es tan grande que hasta los amigos, los que están con uno, dudan".Además, la jefa de Estado se quejó porque en el pasado habían hablado de un supuesto departamento en Nueva York de su "pobre hija" Florencia Kirchner.La Presidenta no mencionó en ningún momento las elecciones primarias del domingo en Capital Federal, donde su precandidato a jefe de Gobierno, Mariano Recalde, resultó cuarto y su partido, tercero. Sí la acompañaron los precandidatos presidenciales del kirchnerismo, Daniel Scioli y Florencio Randazzo, y el precandidato a gobernador de Buenos Aires Sergio Berni.
"Tono alto"
Cristina 1. "No seremos simpáticos o hablaremos con un tono alto, pero hemos hecho lo que dijimos que íbamos hacer, y más también".
Cristina 2. "Hemos hecho más de lo que hemos dicho; no sé cuántos gobiernos pueden decir que han hecho más de lo que dijeron; por el contrario, cuando llegaron al gobierno no hicieron absolutamente nada".
Cristina 3. "Estamos construyendo una nueva Argentina (...), la gente necesita una dirigencia responsable que haga y no que diga que la va a hacer sólo por un rédito electoral".
Cristina 4. "Miren a su costado y también a sí mismos", advirtió la Presidenta.

