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Desconectados, aburridos y fuera de la conversación

Los políticos actúan en Twitter como en la tribuna. Quedan aislados en la burbuja de sus propias palabras y casi nada de lo que dicen interesa a los ciudadanos, habituados a interactuar en espacios horizontales.

08 de agosto de 2013 a las 02:00 p. m.
Desconectados, aburridos y fuera de la conversación

Los bajos indicadores de confianza, influencia, popularidad e interacción que obtienen los precandidatos cordobeses en Twitter los muestran desconectados, aburridos y fuera de la conversación en la Red.

La lógica de la difusión sigue siendo la misma: en una sola dirección. El candidato habla, el resto escucha. La emisión de los mensajes deja poco espacio para el intercambio de ideas.

Así, quedan aislados en la burbuja de sus propias palabras y nada de lo que dicen puede interesar a los ciudadanos políticamente activos, habituados ya –iniciando la segunda década del siglo 21– a interactuar en espacios de discusión abiertos y horizontales.

Los mensajes no salen, en general, del eslogan de campaña, la consigna vacía, el argumento para convencer o confrontar, o la comidilla para alimentar el regocijo de las redacciones.

El discurso para la tribuna ha sido la norma en esta campaña, pero resulta que la tribuna digital se muestra indiferente. Los índices dicen mucho sobre el bajo nivel de interés que los candidatos consiguen en la comunidad conectada.

Pocos escuchan a sus votantes o proponen temas que sean atractivos y cercanos. Y es porque no se han dedicado a comprender el comportamiento de los ciudadanos en línea, sus intereses y prioridades.

Esa fue la clave del éxito de la campaña digital que en 2008 llevó a Barack Obama a la presidencia de Estados Unidos, convocando principalmente a los jóvenes de clase media.

El próximo domingo, el 42 por ciento de los menores de 18 años votará por primera vez en Argentina (de ellos, 54.528 serán cordobeses).

¿Hay alguien escuchándolos?

En la actualidad, más de 20 millones de argentinos están conectados a Internet. De esos usuarios, casi seis de cada 10 tienen entre 15 y 24 años.

Pero en 2015, cuando el país elija presidente, más de la mitad del padrón electoral habrá nacido después de 1983 en hogares de clase media. La mayoría tendrá menos de 35 años y habrá conocido la Red antes de los 18 años.

Los datos, recopilados por el periodista Pablo Mancini en el blog amphibia.com.ar, obligan a repensar modelos que contemplen la participación desde las herramientas tecnológicas, que abran espacios a la cooperación entre pares y la conversación de muchos a muchos.

De otra forma, la progresiva erosión de las formas tradicionales de autoridad conducirá a una mayor crisis de mediación y, con ello, la capacidad de la democracia para atender nuevas demandas se verá debilitada.

Devolver la creatividad al poder, restaurar la confianza al ciudadano y la pasión por el servicio público son las consignas que movilizan a miles de ciudadanos alrededor del mundo, desde Madrid a Nueva York, pasando por las calurosas calles de Río o San Pablo.

Es imperativo: frente a la mayor capacidad de conexión entre personas, la política deberá encontrar nuevas formas de relevancia.