Denuncias y señales a dos días del paro
Los "Gordos" de la CGT dicen que Moyano quiere voltear al Gobierno. Pero coinciden en sus reclamos y repudian la acción penal contra el camionero. En el moyanismo, admiten que podrían levantar la huelga si les dan alternativas.
El clima de disputa verbal y negociaciones ocultas entre los principales dirigentes sindicales del país se intensificó a partir de la convocatoria al paro y movilización realizada por Hugo Moyano, y promete continuar al inicio de una semana signada por el desafío al Gobierno realizado por el jefe de los camioneros. El sector de la CGT conocido como los "Gordos" denunció que el jefe de la central obrera, Hugo Moyano, quiere "voltear" al Gobierno porque tiene "ambiciones políticas", aunque admitió que su convocatoria a marchar a Plaza de Mayo el miércoles "es buena" y estimó que irá hasta gente que nada tiene que ver con el movimiento obrero.Contra estas acusaciones, el moyanista Juan Carlos Schmidt expresó que si el Gobierno propone una alternativa que cambie el panorama del reclamo, la CGT podría "levantar" el paro previsto para el miércoles próximo y la concentración en la Plaza de Mayo.Schmidt, además, se mostró dispuesto a concurrir a una eventual reunión con la presidenta Cristina Fernández, o algún funcionario que ella determine, para avanzar en la petición de elevar el mínimo no imponible del Impuesto a las Ganancias y el pago de la Asignación Familiar."Si nos dan una alternativa que cambie el panorama, podemos levantar (el paro) y se podría incluir la plaza, siempre y cuando no se trate de una maniobra", dijo el dirigente sindical, uno de los más cercanos al líder de la CGT, Hugo Moyano.Respecto a la posibilidad de asistir a una reunión, Schmidt indicó que desde el sindicalismo "nunca" se negaron a participar de la negociación, aunque sostuvo que "el Gobierno tiene la obligación de alcanzar soluciones"."Las condiciones para que Moyano tome las banderas las generó el Gobierno. Nosotros no somos destituyentes, hay un conflicto y hay que tratar de solucionarlo", aseveró. Previamente, el antimoyanista Oscar Lescano había sostenido: "Si me preguntan si (Moyano) la quiere voltear (a la Presidenta), yo creo que sí, porque tiene ambiciones políticas". Lescano sostuvo que no se movilizará a la plaza frente a la Casa Rosada para no darle un "triunfo político a Moyano", pero repudió la "denuncia penal" del Gobierno contra Moyano tras el desabastecimiento de combustible que generó la huelga en reclamo de aumento salarial de 30 por ciento del Sindicato de Camioneros al defender el derecho al paro.Además, junto a la CGT Azul y Blanca de Luis Barrionuevo, denunció que la administración de Cristina Fernández quiere ver preso al secretario general de la principal central obrera del país y reconoció estar de acuerdo con el jefe de la CGT en exigir la eliminación del Impuesto a las Ganancias aplicado a los salarios.El sindicalista opuesto a la búsqueda reeleccionista del jefe de la CGT en los comicios internos del 12 de julio, agregó que Moyano "compite contra el poder: la materia gremial la dejó a un costado, este problema es político".A su turno, el jefe del sindicato gastronómico y de la CGT Azul y Blanca, Luis Barrionuevo, coincidió en que "el Gobierno tiene la intención de meterlo preso (a Moyano). (Él) tiene tres causas, ahora le han hecho una nueva y también le aplican 4 millones de pesos en multas (a Camioneros), cosas que no se vieron en ningún otro gobierno"."No tengo duda de que hay un odio, una venganza y ganas de meterlo preso a Moyano. "La Presidenta, conociéndola como la conozco, no tenga duda de que querría ver preso a un montón de dirigentes sindicales", dijo Barrionuevo.

