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Dar algo para no dar todo

Con el anuncio de ayer, la Presidenta volvió a "ganarle de mano" a la oposición. Paula Martínez.

29 de julio de 2010 a las 12:01 a. m.
Dar algo para no dar todo

Con el anuncio de ayer, la Presidenta volvió a "ganarle de mano" a la oposición. Como sucedió con las iniciativas opositoras de la asignación universal por hijo y del reparto de los ATN a las provincias, otra vez, el Gobierno se adelantó. Antes que el Congreso sacara una ley, realizó un anuncio a su medida y dio a los jubilados el aumento que quiere.

La medida dispuesta por Cristina eleva a partir de setiembre el piso del haber jubilatorio al 69,8 por ciento del salario mínimo, vital y móvil, mientras en las comisiones de Diputados y Senadores la oposición obtuvo dictamen para que esa proporción llegue al 82 por ciento.

Para el bolsillo de los jubilados que cobran la mínima son 183,5 pesos (la diferencia entre los 1.046,5 que se otorgarán y los 1.230 pesos que quiere la oposición). Pero para las cuentas públicas, la diferencia es mucho mayor. Según los datos oficiales, la medida que anunció la Presidenta insumirá 14.258 millones de pesos al año mientras que una recomposición al 82 por ciento del mínimo requeriría 22.406 millones.

Los diputados opositores, además, proponen que las jubilaciones por encima de la mínima reciban una recomposición según los fallos de la Corte (que habilitan un reajuste del haber en línea con los salarios entre 2001 y 2007), lo cual, según dijo el titular de la Anses, Diego Bossio, llevaría otros 10.253 millones más.

Así, al realizar este anuncio que trata de contrarrestar la ofensiva opositora, el Gobierno se estaría ahorrando 18.433 millones de pesos al año. No es un número menor, y pagarlo implicaría sacar dinero de otros destinos. Además, evita que las jubilaciones se aten a la evolución del salario mínimo.

Más allá de que para quien cobra mil pesos por mes cualquier aumento es bienvenido, los anuncios siguen sin solucionar las inequidades del sistema jubilatorio. Pese a que el Gobierno se jacta del fuerte aumento otorgado a los pasivos, la jubilación promedio creció sólo 275 por ciento desde la devaluación, mientras los salarios privados registrados aumentaron 415 por ciento. En cambio, la jubilación mínima subió 598 por ciento, con lo cual la pirámide se acható y 75 por ciento está en el escalón más bajo.

Para los que ganan un poquito más, aunque el Ejecutivo ahora no lo reconozca (la Anses los paga a cuentagotas pues apela la mayoría de las sentencias), los fallos de la Corte existen y generan una deuda contingente que, en algún momento, algún gobierno deberá afrontar. Hoy hay disponible parte del dinero en las ex AFJP, usarlo o no para esto es una decisión política.