¡Cuidado! No todo es lo que pinta y parece
Esta semana es pródiga en ejemplos de ese orden. Frente a un Ramón Mestre evidentemente debilitado, desde diversos sectores se envalentonaron para profundizar protestas previas o bien para desempolvar nuevos reclamos.
En el particular mundo de la Municipalidad de Córdoba y los gremios que tienen relación con ella, muchas veces nada es lo que parece. Lo que se enuncia como motivo de conflictos suele estar a años luz de los hechos que realmente explican los desacuerdos.
Esta semana es pródiga en ejemplos de ese orden. Frente a un Ramón Mestre evidentemente debilitado, desde diversos sectores se envalentonaron para profundizar protestas previas o bien para desempolvar nuevos reclamos.
Los gremios saben que sus mayores chances de arrancar a las autoridades decisiones no queridas son directamente proporcionales a la escasez de poder que tengan aquellas.
En estos días de agitación, quizá convenga echar mano a un traductor confiable. Cuando los inspectores dicen reclamar por “insumos y ropa”, tal vez haya que agudizar la vista y leer también: “más horas extras y que la Policía no realice controles en la calle”, para no perder la exclusividad.
Lo mismo vale para los hospitales. El pedido de “insumos y presupuesto” bien podría interpretarse como un: “quiero un cargo para mis familiares” o “un pase a planta de contratados”.
Igual para los recolectores de basura, que ayer descubrieron su preocupación por el mal estado de los rellenos sanitarios. ¿Es esa la razón del paro o presionan para apurar la licitación de la basura para tener así nueva patronal y embolsar la jugosa indemnización que ya tienen acordada?

