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“Cuesta creer que un peronista no respalde a este Gobierno”

Agustín Rossi, funcionario kirchnerista, recorre el país en busca de apoyos a su precandidatura a presidente. Cree que habrá un panorama electoral más claro en abril o marzo próximos.

12 de julio de 2014 a las 12:01 a. m.
Redacción La Voz
“Cuesta creer que un peronista no respalde a este Gobierno”
Ministro en campaña. Agustín Rossi recorre el país como precandidato presidencial. Considera que es un dato positivo el hecho de que haya siete anotados K para suceder a Cristina Fernández en la Presidencia de la Nación (Télam)

Agustín Rossi es uno de los siete precandidatos a presidente lanzados dentro del kirchnerismo. Exjefe de bloque en Diputados y actual Ministro de Defensa, el santafesino ya no habla de gobernar su provincia. En cambio, recorre el país para sumar apoyos a su candidatura nacional.

Rossi reconoce que al igual que Santa Fe, Córdoba es un terreno difícil para el kirchne­rismo, pero niega que el Frente para la Victoria (FPV) tenga un techo electoral en la provincia. Define al gobernador José Manuel de la Sota como un opositor y dice que no entiende cómo puede haber peronistas que no apoyen al Gobierno nacional.

Su referente local es Horacio Viqueira, del Frente Grande. Esto le dijo a La Voz del Interior :

–¿No son muchos siete precandidatos?

–El kirchnerismo tiene una situación singular. Nuestra principal dirigente es la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y ella tiene un impedimento constitucional para volver a presentarse. Existiendo ese único liderazgo, que es to­talizador, es lógico que aparezcamos una cantidad de candi­datos que representamos parcialidades dentro del FPV. Si 
me pregunta si es bueno o malo, yo creo que es un buen dato.

–¿Por qué?

–Porque el problema es cuando no se presenta nadie, cuando nadie quiere ir de candidato. Me parece que el hecho de 
que haya siete, muestra la ­vitalidad y la fortaleza de nuestro espacio político.

–¿Cree que llegarán todos a las primarias?

–El escenario político en la Argentina está adelantado; ­faltan 14 meses para las pri­marias. Creer que la situación, tanto del oficialismo como de la oposición, ya está cristalizada es aventurarse demasiado. Se podrá tener un panorama más certero en marzo o abril del año que viene.

–¿Habrá modificaciones a la ley electoral?

–Es una ley que hoy todos la reivindican pero todavía me acuerdo 
de lo que me costó aprobarla, porque la aprobamos en soledad. Es una muy buena ley, no creo que haya que modificarla, pero es una posición personal. Yo ya no soy más legislador.

–En Córdoba, el kirchneris­mo siempre estuvo fragmentado. Además, es una provincia donde al FPV le cuesta ganar. En este contexto, ¿es bueno o no que haya tantos precandidatos?

–La elección del año pasado fue razonablemente buena, logramos colocar dos diputados nacionales. La reflexión que hay que hacer es la misma que hago para Santa Fe: cuando fueron las presidenciales de 2011, Cristina ganó en Córdoba. Y también ganó en Santa Fe. Eso muestra que el FPV no tiene límites insuperables en Córdoba. Al contrario, hay un espacio político que el kirchnerismo puede representar. Segura­mente la unidad de los dirigentes ayudaría. Y sino, habrá que buscar un mecanismo para resolver esas distintas miradas. Córdoba tiene muchos dirigentes: Martín Fresneda, Carolina Scotto, Martín Gill, Eduardo Accastello, Nora Bedano, algunos que fueron compañeros míos en la Cámara de Diputados. Confío en que ese espacio, con esos dirigentes, nos va a permitir tener en Córdoba una alternativa de gestión y de gobierno.

–Como vicepresidente del PJ, ¿qué piensa de dirigentes como De la Sota que van por fuera del partido?

–Nosotros nos sentimos el partido de gobierno, el principal articulador de los apoyos a la Presidenta. Nuestro programa de gestión recoge las principales y mejores banderas del peronismo y me cuesta entender a un dirigente que diciéndose peronista sea opositor a este Gobierno. Desde un sectorcito intentan ser opositores, asumen posiciones cada vez más ligadas a la derecha tradicional y se alían con sectores que nunca acompañaron al peronismo. Si un dirigente expresa políticas opositoras, se reúne con opositores, está más cómodo con dirigentes opositores, bueno, es un opositor. Como el pato, si camina como pato, tiene plumas, es amarillo y dice “cuac”, es un pato (risas). Con respeto lo digo. Si el Gobernador de Córdoba elige un camino que lo lleva a compartir espacios electorales distintos a los que vamos a tener la mayoría de los dirigentes del peronismo estará en un espacio político opositor.

–¿Cómo es su construcción política en Córdoba? ¿Con qué apoyos cuenta?

–Tenemos una construcción política a nivel nacional que es la Corriente Nacional de la Militancia. Concurro a todos los lugares a donde me inviten dirigentes políticos y compañeros. En Córdoba tengo muy buena relación con muchos dirigentes, como Horacio Viqueira. Algunos están más cercanos y convencidos de que una postulación como la mía es viable y que puede sintetizar las expectativas de muchísima gente.

–¿Santa Fe sigue siendo difícil para el FPV?

–En Santa Fe durante mucho tiempo creyeron que el problema de las elecciones era yo. Pero el año pasado no me presenté y fue igual (el FPV salió tercero). Entonces me parece que también el peronismo de Santa Fe tiene que hacer una reflexión profunda. Lo que se necesita es que el peronismo tenga una identidad definida y esa identidad a mi criterio tiene que ser ligada la FPV, que tiene dirigentes de mucho prestigio.