Cuatro países alertaron sobre la corrupción en Argentina, según WikiLeaks
Se trata de EEUU, Alemania, España y Finlandia, según los cables filtrados a los que tuvo acceso La Nación. Las quejas se registraron entre 2005 y 2010.
Nuevas cables confidenciales filtrados por WikiLeaks indican que funcionarios diplomáticos de Estados Unidos, Alemania, España y Finlandia cruzaron información sobre los pedidos de coimas que afrontaron sus empresas en Argentina y presentaron denuncias y quejas sobre la corrupción local.
En diario La Nación tuvo acceso a los cables y en su edición de hoy detalla que las irregularidades habrían llegado a tal punto que el embajador de EE.UU., Earl Anthony Wayne afirmó, en febrero de 2008, que el nivel de corrupción oficial detectado parecía "tan malo o peor que con [Carlos] Menem".
El diario porteño citó un despacho reservado de febrero de 2008, en el que el entonces embajador estadounidense en Buenos Aires Earl Anthony Wayne afirmó que el nivel de corrupción oficial detectado parecía "tan malo o peor que con (Carlos) Menem".
"En el área petrolera, dos viejos amigos de Néstor Kirchner han ganado muchas de las concesiones ofertadas públicamente", advirtió Wayne, en alusión a los empresarios patagónicos Lázaro Báez y a Cristóbal López.
En otro cable confidencial, hacia finales del mandato de Kirchner, Wayne señaló que "en un sentido casi perverso, cuando los funcionarios del gobierno argentino dicen constantemente que \'hay dinero para hacer en la Argentina\', quizás el verdadero mensaje es que, sí, hay dinero para hacer, siempre que sepas cómo -y con quién- realmente se \'hacen negocios\' en la Argentina".
Para Estados Unidos, siempre de acuerdo a los cables secretos divulgados por Wikileaks y cedidos a La Nación, la "corrupción en la Argentina" se debe a un marco institucional "débil y castrado".
En un cable de diciembre de 2007, la diplomacia norteamericana informó a Washington que "el ineficaz sistema legal torna casi imposible la investigación de casos sensibles y políticamente complejos". En el caso de Alemania, el entonces embajador Wolf Rolf Schumacher enmarcó las anomalías presuntamente detectadas en una "corrupción generalizada" y en un cable secreto puntualizó que el presidente de una compañía germana "fue a ver al ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, para quejarse porque uno de sus segundos había pedido una coima y el CEO se había negado".
Según Schumacher, "De Vido no demostró interés en obtener el nombre del funcionario involucrado y, en cambio, le recomendó al CEO que filmara y grabara el siguiente pedido de coima".
En base a otros despachos confidenciales que salieron a la luz se advierte que una diplomática finlandesa y un alto funcionario del gobierno español de José Luis Rodríguez Zapatero también tuvieron opiniones similares.
El secretario general de la Presidencia española, Bernardino León, expresó su "preocupación" por el "tono populista" del gobierno argentino y su "nivel de corrupción", según surge del reporte que envió el encargado de negocios norteamericano en Madrid, Hugo Llorens, en mayo de 2008.
León manifestó esta inquietud durante una reunión mantenida con el entonces máximo responsable del gobierno de Estados Unidos para las Américas, y actual embajador en Brasil, Tom Shannon.
Según Llorens, León dijo haber registrado "gente y movimientos complicados" en la Casa Rosada y "sugirió que algunos viven según el viejo adagio que dice que \'un político pobre es un pobre político\'".
"Ocho meses antes, la encargada de negocios de la embajada finlandesa con jurisdicción en la Argentina y Uruguay, Petra Theman, señaló la corrupción como causa determinante del conflicto por las papeleras que abrió el enfrentamiento diplomático entre Montevideo y Buenos Aires, con la firma Botnia de por medio", consignó el medio argentino.
Añadió que "Theman afirmó que la Argentina -y Entre Ríos, en particular- había procurado llevar las papeleras a su territorio, pero que los \'altos niveles de corrupción\' locales, \'comparados con los mucho más bajos en Uruguay\' fueron uno de los factores por los que las inversiones optaron por radicarse al otro lado del río fronterizo".

