Cristina respaldó a Aníbal Fernández
A diferencia del jefe de Gabinete, no apuntó a Julián Domínguez como mentor de la denuncia de narco. Responsabilizó a los medios.
Buenos Aires. Puso su mano derecha sobre el pecho, miró hacia su derecha a Aníbal Fernández y cerró su discurso con una frase de contundente respaldo a su jefe de Gabinete: "Vívanlo como una suerte de premio, de reconocimiento, de cucarda. Los medios es lo de menos; lo que importa es que te reconozca el pueblo y la historia. Lo demás, la fama, es puro cuento". De este modo, la Presidenta, en los cinco minutos finales de su discurso por cadena nacional (la número 31 en lo que va del año y en medio de la veda electoral), intervino por primera vez en público para respaldar al precandidato a gobernador bonaerense Aníbal Fernández. Buscó así ponerle fin, al menos por ahora, a la pelea abierta con el contrincante de su jefe de Gabinete por la candidatura a la vez que presidente de Diputados, Julián Domínguez. Fernández había responsabilizado a Domínguez de haber "financiado" el informe de Jorge Lanata en el que condenados por el tripe crimen vinculado al tráfico de efedrina y familiares de los asesinados lo señalaron como "autor intelectual" de los asesinatos. Fernández también dio a entender que Domínguez compraba droga "a los transas" y lo acusó de haber "festejado" el informe periodístico.La reacción de uno y otro al momento del respaldo presidencial no pasó inadvertida: la medida expresión de satisfacción en el rostro de Aníbal Fernández contrastó con la gravedad en el de Domínguez, sentados distantes entre sí (el funcionario, en la mesa de la Presidenta; el diputado, entre los invitados), como también lo estuvieron sus respectivos compañeros de fórmula: el kirchnerista Martín Sabbatella, titular de la Afsca, y el peronista e intendente de La Matanza, Fernando Espinoza. En ningún momento hubo algún cruce de saludos, ni siquiera a la distancia.Las palabras presidenciales no fueron la única manifestación de apoyo al jefe de Gabinete. Hubo un indicio desde el comienzo del acto. El manejo del protocolo, desde los tiempos de Oscar Parrilli en la Secretaría General, siempre tuvo un mensaje político, para "premiar" o "castigar": separado de Daniel Scioli (detrás, su compañero de fórmula, Carlos Zannini) por el vice del Senado, Gerardo Zamora, a Domínguez "lo sentaron" al lado del vicepresidente Amado Boudou, en la primera fila de los invitados.Otra señal en el mismo sentido tuvo que ver con la quita de todo protagonismo mediático a los intendentes de los cuatro municipios (Pilar, Berazategui, La Matanza y Almirante Brown) del Gran Buenos Aires en los que ayer se anunciaron inversiones antes de la cadena nacional. Habitualmente, los intendentes están en su municipio al momento de cada videoconferencia; ayer, en cambio, estuvieron en la Rosada y sin aparición mediática alguna, y al único al que la Presidenta interpeló en su discurso fue al de Berazategui, Patricio Mussi, del mismo modo que ignoró al matancero. Los intendentes del estratégico cordón granbonaerense (25 por ciento del electorado nacional) apoyan la prefórmula Domínguez-Espinoza, enfrentados con Aníbal Fernández por estar acompañado por quien consideran un "enemigo", Sabbatella (Nuevo Encuentro). No irá a los cierres Con el acto y discurso de ayer, la Presidenta reapareció tras 10 días sin cadena nacional y luego de que una laringitis la tuvo recluida la semana pasada en Olivos. Así, a poco más de 24 horas del inicio formal de la veda electoral, protagonizó su casi única intervención en la campaña presidencial del Frente para la Victoria (FPV) previo a las Paso del domingo. El protagonismo de la misma se lo dejó exclusivamente a "Daniel", como llama ahora a Scioli. Este dato quedará confirmado hoy: ella no asistirá al acto de cierre en Tecnópolis. Tampoco está previsto que lo haga el domingo al comando electoral oficialista en el Luna Park.Antes del respaldo a Aníbal Fernández, sin mencionarlo por su nombre (se refirió a él como "funcionarios de nuestro gobierno" y cuando directamente lo miró), la Presidenta dijo que la denuncia contra el jefe de Gabinete es un "dispositivo antidemocrático" de práctica extendida en América del Sur, comparable con los "grupos de tarea de las fuerzas armadas" durante las dictaduras: "Ahora los grupos de tarea se conforman de un trípode: la denuncia mediática, el clivaje político desde el centro a la derecha y sectores del Poder Judicial"."No lo vivan como una humillación sino como un reconocimiento. Cuando te atacan aquellos a los que sólo les interesan sus propios intereses, que callaron los crímenes de la dictadura, que se llenaron de plata a costa de los jubilados, que no pueden explicar por qué tienen fondos en paraísos fiscales y por qué los jueces que tienen esas denuncias no hacen nada, es porque no te pueden manejar", insistió. También criticó a quienes la cuestionaron por su supuesta intención de contar con fueros al impulsar la elección de parlamentarios del Mercosur: "Acá está Cristina, que no es candidata a nada. No le tengo miedo a ningún juez pistolero (por Claudio Bonadio), mafioso o extorsionador".También reprobó, sin mencionarla, a Elisa Carrió, porque en su departamento se filmó la declaración del presunto narcotraficante José Salerno que fue parte de la denuncia periodística contra Aníbal Fernández. "Si yo metiera en mi casa a alguien procesado por narcotráfico, seguramente me meterían presa por cómplice", dijo.
Detención por drogas
Implicado el yerno del compañero de fórmula de Carrió. El yerno del precandidato a vicepresidente por la CC-ARI en Cambiemos, Héctor "Toty" Flores, fue detenido ayer por policías bonaerenses tras ser acusado de "tener un laboratorio para la producción de drogas sintéticas en su casa".
Casado con la hija. Se trata de Roberto Andrés Herrera, de 51 años, comerciante de Isidro Casanova, quien está casado con Andrea Vanesa Flores, la hija del vice de Elisa Carrió.
Declaración. Tras la detención, Carrió y Flores admitieron que Herrera es una "persona que ha tenido problemas con drogas en el pasado" pero que "su detención es una respuesta de la mafia que conduce el intendente Fernando Espinoza en La Matanza".

