Cristina prometió ser “prenda de unidad” con Perú
La Presidenta cerró su visita a ese país.
La presidenta Cristina Fernández prometió hoy ser "prenda de unidad" entre la Argentina y Perú, en el Palacio del Congreso de Lima, al cierre de su visita a ese país, que significó el relanzamiento de la relación bilateral.
Insistió con el "desagravio institucional" que significó su viaje a Perú, luego de 16 años sin visitas de un mandatario argentino a ese país a raíz del enfriamiento de las relaciones por la venta ilegal de armas a Ecuador, cuando ambos países estaban en conflicto.
La jefa de Estado también agradeció ante los legisladores peruanos la ayuda militar ofrecida durante la Guerra de Malvinas de 1982 y aseguró que "debería avergonzar al Reino Unido" el mantener ese "enclave colonial", el "último del continente".
Fernández también manifestó con sorpresa: "Nunca he sido tan condecorada en mi vida, en menos de 24 horas", en referencia a las distinciones recibidas ayer, sumada a la medalla de honor en el grado de "Gran Cruz", entregada por el Parlamento.
En el inicio de su discurso, se refirió al "escándalo sobre el que no vamos a ahondar en demasiados detalles, pero que nos mantuvo distanciados 16 años", por la venta ilegal de armas a Ecuador, cuando este país libraba una guerra con Ecuador, y la Argentina oficiaba de mediador.
Sobre ello, advirtió que "las palabras que pronuncié ayer como Presidenta en torno al desagravio institucional y a la reparación histórica" que suponía su visita al Perú", no fueron palabras ni protocolares ni solamente sostenidas por la idea de recomponer nuestras relaciones".
"Fue lo que sentí en aquel momento, cuando fui senadora y me tocó criticar duramente al gobierno de mi partido", por la gestión de Carlos Menem, cuando se generó el escándalo por esa venta de fusiles y municiones.
Recordó que "fue durante la gestión de (Fernando) Belaunde Terry, que se ordenó sin dudar, sin hesitar, poner a disposición de nuestro país aviones Mirage, misiles y pilotos que fueran a combatir junto a los argentinos" durante la Guerra de Malvinas de 1982.
Aseveró que la presencia británica en el archipiélago "constituye el último enclave colonial que aún subsiste en nuestro continente y que debería avergonzar al Reino Unido, porque vivimos en el siglo 21 y desgraciadamente aún debemos soportar situaciones como ésta".
La jefa de Estado recordó que Argentina y Perú "reconocen a un mismo libertador, José de San Martín" y habló de la "necesidad de profundizar los lazos de integración de América del Sur".

