Cristina dijo que seguirá con la misma fuerza de siempre
Pidió colaboración, en su último mensaje público antes de ser operada. Asistieron a la reunión con la Presidenta 17 mandatarios, entre ellos el cordobés De la Sota.
Buenos Aires. Ni vítores, ni cánticos, pese la presencia de una veintena de jóvenes camporistas. Hubo, en cambio, un sentido y cerrado aplauso, durante 50 segundos, que se repitió al final. De nada sirvieron sus tres emocionados "muchas gracias" con los que, en vano, intentó ponerle un final e iniciar el acto. Así fue el recibimiento ayer a la presidenta Cristina Fernández, en su primera aparición pública desde el anuncio de que será operada de un tumor en la tiroides. La Presidenta prometió: "Vamos a seguir con la misma fuerza de siempre". El emblemático, para ella, Salón de las Mujeres Argentinas, estuvo colmado, aunque no tanto como en otras ocasiones. Además de los 17 gobernadores que firmaron la ampliación del programa de financiamiento de las deudas provinciales, completaron la platea los ministros del gabinete nacional, funcionarios, autoridades legislativas, dirigentes del oficialismo y un único sindicalista, el metalúrgico Antonio Caló. Galería. Detrás de la Presidenta, a la izquierda, la maqueta con la imagen serena de Evita que luce ahora la fachada sur del edificio de Desarrollo Social, ese que obstruye la avenida 9 de Julio. Y a continuación, en la misma línea, los gobernadores, con un adusto Daniel Scioli y un severo José ("Juan", para la locutora oficial) Manuel de la Sota en primera fila; expresiones contrastantes con las de la gran mayoría del resto, entre los que destacaban la alegría del mandatario entrerriano Sergio Urribarri y la semieuforia de su par mendocino Francisco "Paco" Pérez. Después de un saludo formal con la Presidenta al momento de la firma (tampoco ella le hizo comentario jocoso alguno, como sí a casi todos los otros mandatarios), De la Sota, sin embargo, terminó por casi relajarse. Sobre todo a medida que Cristina Fernández avanzaba en su discurso de casi media hora. Hasta que el cordobés, finalmente, rompió en una genuina carcajada, cuando ella, medio en broma, medio en serio, lanzó una admonición sobre el vicepresidente Amado Boudou, su reemplazante durante su convalecencia de 20 días (hasta el 24 de enero): "Guarda con lo que hacés" le lanzó. Alusión a Cobos. Antes, siempre de buen talante, Cristina se había despachado con una particular teoría: "La biología enseña Derecho Constitucional más que los jurisconsultos". Y se explayó en ese sentido con la importancia de que "el vicepresidente piense lo mismo que quien fue elegido" por el voto popular para conducir el país. Obvia alusión al rol que jugó el mendocino Julio César Cobos durante el conflicto con el campo de 2008. El mensaje, seguramente el último antes de su operación el miércoles próximo, (regresará de Santa Cruz el lunes, sin actividad oficial para el martes), contuvo bajadas de línea en distintas direcciones. En primer lugar, hacia los gobernadores de las 17 provincias con deuda con la Nación, beneficiarios de la ampliación por dos años (hasta diciembre de 2013) del período de gracia de sus pagos, que en el acuerdo inicial (mayo de 2010) había sido por un año y medio que vencía este sábado. Alivio para Córdoba. La provincia de Córdoba, por caso, no tendrá que pagar unos 560 millones de pesos en 2012 y otros 543 en 2013. Pero, a cambio, las provincias que no lo hayan hecho tendrán tiempo hasta el 29 de febrero para informar a la Afip sobre la cantidad de empleados provinciales y municipales, dentro del Sistema Integrado de Previsión Argentino (Sipa). También, hacia los empresarios y sindicalistas, aunque con mayor énfasis a estos últimos de sindicatos con trabajadores con mejores salarios. "Hay un 10 por ciento de los argentinos que percibe el 1,3 de la masa salarial, mientras que otro 10 percibe el 28 por ciento y obtiene rentabilidades extraordinarias, pero usan métodos de presión". El dardo de la jefa del Estado fue para el jefe de la CGT, Hugo Moyano: al dirigente se lo sindica en el Gobierno nacional de ser el inspirador de las medidas de fuerza de los últimos días (judiciales, empleados de la Afip, camioneros).Y como lo hace desde su reelección, el 23 de octubre pasado, Cristina Fernández volvió a pedir "colaboración" de empresarios y sindicalistas. "Aunque ponga la salud al servicio del país, no alcanza si no ponen todos su parte", pidió.

