Cristina, contra fondos buitre y con aval de potencias emergentes
Duros calificativos de la Presidenta contra los acreedores de deuda externa. Rechazó que el país entre en “default” y afirmó que seguirá pagando.
Buenos Aires. La presidenta Cristina Fernández de Kirchner aseguró ayer que la Argentina recibió el apoyo de los países del Brics en la puja contra los fondos buitre. "La Argentina se vio gratificada con un amplio apoyo de los países del Brics respecto de la puja judicial con los fondos buitre y su intento de tirar abajo la reestructuración de la deuda que trabajosamente hizo la Argentina de 2005 a 2010", dijo la mandataria a la prensa luego del plenario que las cinco potencias emergentes (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) compartieron con las naciones de la Unasur en Brasilia, aunque no hubo un documento suscripto por los jefes de Estado al respecto. Cristina Fernández tuvo un durísimo discurso, de 26 minutos, que luego complementó con una tajante definición: "Se debe terminar esta suerte de pillaje internacional financiero". Incluso, amenazó con no pagarles a los holdouts el 100% de lo que les concedió el juez Thomas Griesa en su sentencia: unos 1.350 millones de dólares que, con intereses, se van a 1.600 millones de dólares. "Se debe terminar en esta suerte de pillaje internacional financiero", dijo Cristina. "Saben que es imposible cumplir lo que pretenden", dijo sobre el fallo que favorece a los holdouts , a los que acusó de "no querer negociar". Por eso les ofreció ingresar al canje en las mismas condiciones que el resto de los bonistas "con lo cual igual obtendrían una ganancia del 300% en seis años", pero no el 1.680% que están reclamando."Los fondos buitre no le prestaron dinero a la Argentina, sino que compraron bonos en default en 2008", acotó. La Presidenta acusó a los fondos buitre de pretender "hacer caer la reestructuración de la deuda argentina y volver a forzarnos a un sobreendeudamiento. Eso sucedería si les ofrecemos mejores condiciones que los que entraron al canje". Cristina reiteró que la Argentina "no va a entrar en default " porque seguirá pagando, como lo hizo el 30 de junio, más de 900 millones dólares. "En todo caso, los que deberán hacerse responsables son los bancos o los que impiden que cobren su dinero los bonistas que entraron al canje". Fue entonces que Cristina Fernández cuestionó una solicitada publicada ayer en diarios porteños por la American Task Force, que aglutina a los holdouts , donde se prometía que "una lluvia de dólares sobre la Argentina" si el país cumple con el fallo de Griesa. "Esta historia ya la escuché y ya la escucharon y sufrieron millones de argentinos", afirmó la Presidenta para agregar que "quieren imponer un sobreendeudamiento en una Argentina muy rica, con sólo 40 millones de habitantes, que en un par de años será la segunda reserva de gas y la cuarta de petróleo del mundo y es uno de los principales productores de alimentos. Es una presa codiciada por todos", aseguró entonces. La jefa del Estado reclamó una vez más un nuevo orden financiero mundial y señaló en este sentido su respaldo a la decisión del grupo Brics de crear un Banco de Desarrollo que "apunte a poner orden en unas finanzas internacionales absolutamente desquiciadas". Antes de partir hacia el palacio de Itamaraty, donde sesionó la cumbre entre el grupo Brics y la Unasur, la Presidenta arengó a militantes del oficialismo brasileño y aseguró que "se debe terminar esta suerte de pillaje internacional financiero como hoy pretenden hacerlo contra la Argentina y como lo van a pretender hacer seguramente contra otros países del planeta". Por otra parte, hizo un llamado "por la paz en Medio Oriente". La Presidenta retornó a Buenos Aires en las últimas horas de la tarde de ayer. Durante su ausencia, el Poder Ejecutivo estuvo a cargo del vicepresidente Amado Boudou, procesado por la Justicia en la causa Ciccone.

