Córdoba y Santa Fe reclamarán a la Nación acciones contra los narcos
Pedirán mayor control para frenar la circulación de droga. De la Sota y Bonfatti se reunirán en Rosario. De la Sota destacó que en China hay pena de muerte.
Los gobernadores de Santa Fe y Córdoba se reunirán hacia fin de mes, probablemente el miércoles 27, para coordinar acciones conjuntas y plantearles a las autoridades nacionales un esquema de trabajo “profundo” para combatir al narcotráfico. Así lo revelaron a este diario fuentes del Centro Cívico.
La reunión entre el socialista Antonio Bonfatti y el justicialista José Manuel de la Sota comenzó a agendarse el martes pasado, cuando se reunieron en Santa Fe dos enviados de Córdoba –el jefe de Gabinete, Oscar González, y la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva– con los funcionarios santafesinos Rubén Galassi (titular de Gobierno) y Raúl Lamberto (a cargo del área Seguridad).
Según los funcionarios provinciales, los graves problemas de los dos distritos con el narcotráfico están vinculados a la libertad de circulación, sin mayores controles por parte del Estado.
Las fuentes remarcaron que el problema de Santa Fe es el río Paraná, donde “circulan entre 700 y 800 barcazas por día, que contendrían cargamentos de droga que no tienen ningún tipo de control”.
Santa Fe no tiene jurisdicción sobre el río y todo depende de Prefectura Nacional que, según la queja de las autoridades de Santa Fe, carece de la estructura suficiente como para frenar ese ir y venir de embarcaciones.
Si el problema de Santa Fe es el río, en Córdoba está dado por las rutas aéreas y las consiguientes pistas clandestinas que tampoco tienen mayores controles.
“La Nación debe ‘ponerse las pilas’ y dar una mano para superar esta situación, porque se trata de un problema de todos”, confió la fuente cordobesa al dar algunos detalles del planteo conjunto que ambas administraciones provinciales formularán a la Casa Rosada.
No obstante, reconoció que en la actualidad ni la administración de Bonfatti ni la de De la Sota tienen contactos con el Poder Ejecutivo Nacional.
“De todas maneras, es necesaria una solución federal a través de la creación de un organismo o lo que fuera, para trabajar de manera mancomunada”, agregó la fuente cordobesa. Y dijo que las dos provincias consideran que el plan de lucha contra los narcos debe ser conducido por los distintos poderes del Estado a nivel nacional.
Santa Fe tiene 2.500 kilómetros de rutas nacionales y Córdoba unos dos mil kilómetros, en los que el control debería ser realizado por Gendarmería, según el planteo de ambos distritos. Piden la actuación de Gendarmería, Prefectura y la instalación de nuevos radares para controlar el tránsito aéreo.
Santa Fe y Córdoba, que se vieron sacudidas porque varios de sus policías son investigados por complicidad con los narcos, consideran que el trabajo del Estado nacional debería ser más activo ya que, por ejemplo, recuerdan que la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar) no tiene autoridades desde febrero pasado.
En ese encuentro entre los ministros, se acordó el trabajo conjunto de Córdoba y Santa Fe sobre tres puntos:
Capacitación de los policías. Estimaron que el entrenamiento es una herramienta fundamental. Por eso, acordaron buscar apoyo en la OEA u otros organismos internacionales para realizar cursos.
Prevención. Profundizar los trabajos en este sentido en ambas provincias, a través de un trabajo conjunto.
Límites. Hay 700 kilómetros de límites interprovinciales entre Santa Fe y Córdoba, lo que obliga a acordar el patrullaje.
Pena de muerte
En tanto, De la Sota se refirió tangencialmente al tema del narcotráfico al narrar, vía Twitter, sus experiencias del viaje a China.
Luego de exponer algunas ventajas que tuvo para ese país pasar del comunismo al capitalismo, y del desarrollo y alto consumo que encontró en las principales ciudades, De la Sota escribió: “Le pregunto al empresario que me acompaña: ¿mucha droga? ¿Hay narcos en China? Sonríe y me dice: ‘Huyeron. Hay pena de muerte. Mataron muchos’”.
“Coima o extorsión”
En tanto, la Iglesia Católica renovó sus cuestionamientos en el tema y fue más allá. Los obispos señalaron que “es imposible” que las bandas de narcotraficantes se expandan e instalen en el país “sin el visto bueno, sea por coima o por extorsión, de algunos funcionarios de algunos poderes ejecutivos locales”.
La postura fue sintetizada por el presidente de la Comisión de Pastoral Social del Episcopado, Jorge Lozano, quien advirtió que si no se avanza en políticas contra las drogas estamos “muy cerca de una Argentina peor”.
Además, el obispo de Gualeguaychú consideró que la ley de derribo de aviones ilegales “en principio no resulta una solución” e insistió, en cambio, en que hay que reforzar los controles en las fronteras.
Mientras, el jefe de la Unidad de Investigaciones Financieras de la Nación (UIF), José Sbatella, acusó al Poder Judicial de “no” tener “voluntad” para investigar en profundidad el lavado de dinero proveniente del tráfico de droga, porque en algunos casos “hay complicidad”.
Sbatella admitió que organizaciones narcos se instalaron en el país y dijo que “en casi todas las formas de investigación, (la Justicia) se queda en el primer delito”.
Damaris Roldán
Gabriela Roldán dijo que a su hermana, Damaris Roldán, la policía que apareció muerta en septiembre, “la mató la narcopolicía”. “Mi hermana estaba en el lugar donde tenía mucha información”, agregó.

