“Cierto sistema político es encubridor”
La ministra Bullrich pidió desarmar las relaciones de la política con el delito. Liberaron al barrabrava Marcelo Mallo, ligado al FPV.
Buenos Aires. A nueve días de la triple fuga del penal de General Alvear, los resultados de la persecución policial que trascienden son frustrantes y no asoman, al menos públicamente, pistas que conduzcan a un feliz desenlace.
La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, realizó ayer una confesión infrecuente en el mundo de la política. Sobre la fuga de los hermanos Martín y Cristian Lanatta y de Víctor Schillaci dijo: “nos va a pasar en distintas circunstancias, porque estamos peleando contra un sistema que está mal hace muchos años”. Sin muchas vueltas, reconoció que el sistema carcelario argentino no está blindado. Las declaraciones de Bullrich fueron hechas durante el anuncio relacionado al traspaso de casi veinte mil policías federales a las filas de la Policía Metropolitana.
“No estamos pensando que el mundo cambia si detenemos a estos tres delincuentes”, dijo Bullrich. Esta frase fue el preámbulo para ponerle contexto a los dichos siguientes. Según la funcionaria existe “cierto sistema político que encubre el involucramiento entre el delito y entre fuerzas de seguridad”.
La gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal y su ministro de Seguridad, Cristian Ritondo, coordinan el operativo de búsqueda junto al Gobierno nacional. Vidal y Ritondo, en su momento, ya insinuaron la posibilidad de que la fuga haya contado con un paraguas político, aunque no aportaron elementos concretos al respecto.
Desde la política, Elisa Carrió, mediante un escrito (un tanto confuso) publicado en la red social Facebook el domingo pasado, ligó a los fugados con Aníbal Fernández, a quien insiste en calificar como “autor intelectual” del triple crimen por el que fueron condenados a prisión perpetua los Lanatta y Schillaci. En 2008, en General Rodríguez, provincia de Buenos Aires, fueron asesinados tres empresarios vinculados a la venta de efedrina (precursor para la elaboración de drogas sintéticas) a México.
Aníbal Fernández replicó que la fuga podría ser “el pago de favores”. Y recordó que uno del los prófugos, Martín Lanatta, le dio una entrevista al programa televisivo del periodista Jorge Lanata, en días previos a la interna bonaerense el Frente para la Victoria.
Bullrich reconoció que el Gobierno está “frente a delincuentes muy peligrosos que han cometido uno de los peores crímenes que se cometieron en los últimos años”. Afirmó que el macrismo sabía que iba a “enfrentar esto” cuando decidió “combatir el delito”, por lo que agregó: “No estamos sorprendidos, estamos ocupados”.
Detención
En tanto, anoche una mujer fue detenida en la villa porteña Ciudad Oculta luego de que secuestraron droga en su vivienda durante un allanamiento llevado a cabo en el marco de la investigación por la triple fuga. No se aclaró si la mujer tiene vínculo con los prófugos.
Barra, afuera
La única novedad relacionada al caso ocurrida ayer reflejó la desorientación en la que parecen estar los investigadores. La justicia dispuso la liberación de Marcelo Mallo, de su cuñado y de su hija. Los tres habían sido detenidos por sospechas de estar vinculados con la fuga.
El juez César Melazo no encontró ninguna relación y explicó que Mallo presentó documentación de las armas que le secuestraron. Mallo fue referente de “Hinchadas Unidas Argentinas”, un conglomerado conformado por barrabravas de distinto origen.
“¿Por qué lo detuvieron?”, le preguntó la prensa a Mallo. “Lo desconozco. Pero pudo ser por haber acompañado una causa nacional y popular doce años”, acotó tras ser liberado. Mallo fue ligado al exjefe de gabinete Aníbal Fernández, con quien trabajó a principios de los noventa. En las Paso bonaerenses, Mallo contó que militó para Julián Domínguez.

