Ceder U$S dos mil millones, recibir el 8% y dar las gracias
Las cifras récord del “fondo sojero”, desde muchas municipalidades se agradecen como si se tratara de un verdadero regalo. Virginia Guevara.
Durante todo 2010, mes a mes, la información oficial fue dando cuenta de cuánto más iba distribuyendo la Nación, a través del Fondo Federal Solidario, entre las provincias y los municipios. Esas cifras récord del "fondo sojero", desde muchas municipalidades se agradecen como si se tratara de un verdadero regalo. El problema surge cuando se hace el balance general y se cuenta también lo que Córdoba pone en ese fondo que administra la Nación. La economía cordobesa –la más importante en lo que a soja se refiere–, en 2010, aportó en concepto de retenciones cerca de dos mil millones de dólares y la Provincia recibió de vuelta apenas 640 millones de pesos. Se trata del ocho por ciento de lo aportado por los productores. El absurdo crece de manera considerable cuando la masa total de recursos del "fondo sojero" se mide por persona. Según las proyecciones del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), por cada habitante de Tierra del Fuego –que no produce ni un quintal de soja– la Nación enviará este año en ese concepto unos 780 pesos, mientras que por cada cordobés serán apenas 225 pesos. El argumento superior de redistribución y justicia social que la Nación esgrime al justificar las retenciones queda en la nada cuando se considera que Santiago del Estero, que está entre los siete principales productores de soja y además exhibe indicadores sociales alarmantes, recibirá este año cerca de 340 pesos por habitante. Es menos de la mitad de lo que se enviará a cada poblador fueguino.El sistema ofrece flancos por donde se lo mire. ¿Por qué la Nación se queda con el 70 por ciento de los recursos que dejan las retenciones? ¿Por qué no se coparticipa también una parte de las regalías petroleras de las provincias sureñas? Porque sí o porque no. Es todo lo que dice la Nación cada vez que los gobernadores de las provincias sojeras plantean el tema. Como contrapartida, la presidenta Cristina Fernández sigue publicitando, como si se tratara de un acto de buena voluntad, todo lo que reparte el "fondo sojero". Como si se tratara de otra de las bondades del "modelo", que tantas cifras positivas permite exhibir en esos discursos que no admiten réplica.

