Caracas es una fiesta por la cumbre
Desde sus calles adornadas hasta puestos gastronómicos, todo le da color al encuentro. Murales de Chávez y visitantes.
Caracas. Con carteles, flores, adornos varios y un fuerte dispositivo de seguridad, la capital venezolana recibe desde ayer a los dignatarios invitados a la Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), que se celebrará hoy y mañana. Todavía ayer se podía encontrar a los operarios colgando los últimos carteles que promocionan el encuentro calificado de "histórico" por el anfitrión y presidente venezolano, Hugo Chávez, que para esta ocasión se ha esmerado en mostrar el lado más amable de la principal urbe del país.Para la cumbre, el gobierno venezolano ha puesto en marcha un dispositivo de seguridad que incluye, entre otros, a 1.550 integrantes de la Guardia Nacional Bolivariana.A los habituales murales con el rostro de Chávez, se unen durante estos días las pancartas con las fotografías de otros presidentes que, con motivo de la Celac, visitarán Caracas. En las principales vías de la ciudad los adornos de promoción de la Celac se han combinado con los más típicos decorados navideños y el encendido de luces.Cristina Fernández de Kirchner fue la primera en arribar ayer a la cumbre, signada por el mecanismo de integración, que nacerá con el legado del Grupo de Río y la Cumbre de América Latina y el Caribe. Durante todo el día de ayer se celebró la reunión de los cancilleres de los 33 países miembros, que ha despertado el interés de los capitalinos, que, aunque agradecidos por la presencia de policías y militares en distintos sitios, sufren, por otro lado, por un tráfico más congestionado que de costumbre. Chavistas. "La Celac no es nada más que un apéndice de lo que quiso hacer (Simón) Bolívar", explicó Anilu Serrano, desde la llamada "esquina caliente", cercana a la Plaza Bolívar, donde habitualmente se concentran seguidores de Chávez. En ese lugar, numerosas personas seguían por el canal oficial de televisión las noticias sobre el encuentro en el que los cancilleres diseñan el documento que discutirán los mandatarios este fin de semana.A propósito de este cónclave, Caracas también muestra paradas gastronómicas, con la representación de varios países, así como ferias de la economía popular que promueve el gobierno y en las que los capitalinos pueden adquirir artesanías y diversos productos.En una de estas ferias, Reina Prieto, de 34 años, daba su particular bienvenida a los presidentes desde su puesto de huevos y explicó los beneficios en materia productiva que traerá la integración latinoamericana a Venezuela."Tenemos que llegar a muchos acuerdos (...). Nosotros dependemos de muchos países en producción y buscamos independencia a nivel productivo", declaró Prieto.La esperada cumbre, planeada para julio pero pospuesta por la enfermedad de Chávez, ha servido, además, de eje para una intensa agenda cultural en la capital venezolana.Teatro, exposiciones, ponencias o conciertos son algunas de las múltiples opciones que venezolanos y turistas encuentran estos días en la ajetreada Caracas, mientras los mandatarios invitados, como el propio Chávez dijo, se encargan de "retomar el pensamiento de Bolívar".

