Cada uno de los 44 es uno de los nuestros
Somos los 44. Su angustia es la nuestra. Sus familias son nuestras. Su esperanza es también la nuestra.
Tal vez convendría hacer un ejercicio previo, antes de pronunciarse. Ponerse unos minutos en la piel del otro. Imaginarse a uno mismo en un submarino que zarpó hace 10 días y hace casi una semana permanece sin dar señales de supervivencia.
PRIMER PLANO. Otra frustración, la misma esperanza
Imaginar que –por más profesionalismo que se ponga en práctica– la inquietud del extravío comienza en estas horas a corroer los hilos de la confianza.
Sentir como propia la angustia de los familiares que rezan en la superficie. Hacer propia la mixtura de desasosiego y esperanza que los embarga en una situación límite.
Y una vez que padezcamos el nudo de esa congoja como si fuese cuestión de las propias tripas, entonces levantar la mirada y responder de quién son, a quién pertenecen los 44 argentinos atrapados en la profundidad del océano, en los estrechos pasadizos del submarino ARA San Juan.
Ponerse en la piel del otro nos devolverá acaso la dosis de sentido común que en algún recodo de nuestra historia reciente hemos perdido en abismos más fríos, oscuros y profundos que aquellos que navega el submarino perdido.
Abismos de indiferencia que tientan a algunos a ignorar lo que está ocurriendo o a relativizar su mayúscula importancia como si fuese una cuestión ajena a la totalidad de los argentinos.
No debemos admitir que en ese océano incierto se nos extravíe el sentido elemental de humanidad.
Suena inverosímil, pero es necesario: habrá que remarcar que todos y cada uno de los 44 argentinos que están en el ARA San Juan son totalmente nuestros.
Que sus familias son nuestras.
Que nuestras familias son las que ellos estaban custodiando cuando los azotó el infortunio.
Que los países que nos ayudan en este momento aciago están aportando una mano generosa que no debemos olvidar.
Somos los 44.
Su incertidumbre será compartida mientras dure.
Su angustia es nuestra angustia y su esperanza la nuestra.

