Temas del día:

Boudou regresó a Córdoba y esta vez evitó confrontar

“Tenemos un país con todo, donde las decisiones se toman en Balcarce 50”, dijo el presidente interino en Morteros. Evitó continuar con la polémica abierta con el delasotismo con su mensaje en Villa María.

15 de octubre de 2013 a las 12:01 a. m.
María Laura Ferrero (Corresponsalía)
Boudou regresó a Córdoba y esta vez evitó confrontar
Compañía. Esta vez no hubo funcionarios nacionales junto a Boudou. A su lado, el dirigente ruralista Ider Peretti (Télam).

Morteros. Con un perfil mucho más bajo y sin críticas a dirigentes opositores, Amado Boudou llegó ayer a esta ciudad del este cordobés como titular a cargo del Poder Ejecutivo, por la operación de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

Fue la segunda visita del vicepresidente a Córdoba en una semana. El martes pasado, había estado en Villa María.

La visita de ayer fue para inaugurar la Muestra Internacional de Lechería (Mil) que se realiza en el predio de la Sociedad Rural de Morteros, entidad que es presidida por Daniela Borgogno, esposa del ruralista kirchnerista Ider Peretti.

El martes pasado estuvo en Villa María para inaugurar el puente que une esa ciudad con Villa Nueva, acompañado por referentes nacionales y candidatos cordobeses del kirchnerismo. Ayer, en Morteros, no hubo ningún funcionario relevante del gabinete nacional y subió al escenario con Martín Gill, segundo candidato K en Córdoba.

A diferencia de lo que ocurrió en Villa María, Boudou evitó hablar de la campaña. Tampoco realizó críticas contra el gobernador José Manuel de la Sota y el postulante del PJ provincial, Juan Schiaretti. Por lo contrario, en el escenario se invitó a presidir la mesa junto a Peretti y su esposa, al intendente de Morteros, Germán Pratto, referente del Frente Renovador y candidato suplente de la lista que encabeza Schiaretti.

El vicepresidente permaneció sólo una hora en esta localidad. Llegó en helicóptero desde la ciudad santafesina de Sunchales, distante a 80 kilómetros. Antes de arribar a la muestra, Boudou se llegó hasta el Centro Genético Néstor Kirchner, que se dedicó al estudio y perfeccionamiento de la raza vacuna Holando Argentino.

El predio de la rural estuvo colmado por familias que aprovecharon el feriado para visitar la muestra y luego presenciar el espectáculo de Valeria Lynch. Por eso, la llegada de Boudou no tuvo el tono ni el color político característico de los actos kirchneristas. Sólo hubo una columna del gremio de los trabajadores de empresas lácteas (Atilra), que dieron algo de fervor con bombos y banderas amarillas.

El vicepresidente estuvo cauto en su discurso. Se refirió a la recuperación del sector lechero de los últimos años, que mejoró las condiciones de vida de todos los vecinos de esta región. También elogió el modelo llevado por el matrimonio Kirchner y aseguró: “Cómo no vamos a estar convencidos de este proyecto nacional cuando funciona sin importar quién lo votó”, aseguró, casi a los gritos.

Boudou continuó diciendo que el proyecto nacional es inclusivo. “Esa es la diferencia con otras épocas”, sentenció.

Además, agregó que “cuando no lo hacíamos –en la década del ’90– veíamos cómo cada uno de los argentinos se quedaba sin trabajo; lo que se revirtió con la llegada de Néstor y Cristina, que posibilitaron que ningún argentino se quede sin trabajo”. Por último, Boudou pidió que los presentes envíen “energía” para la Presidenta y finalizó el discurso con un “fuerza Cristina”, que hizo que estallaran bombas de estruendo y papelitos de colores celestes y blancos sobre el escenario para cerrar la visita del vicepresidente en esta ciudad, con un perfil más bajo que la semana pasada.

Un hombre de Moreno

Ider Peretti fue el promotor de la visita de Boudou a Morteros. El dirigente ruralista es uno de los hombres de confianza de Guillermo Moreno.