Asesor de Mestre reivindica la mano firme contra el Suoem
Raúl Faure fue funcionario de Ramón Bautista Mestre y acusó al gremio de municipales de colaborar con la dictadura. El precandidato a intendente fue más moderado.
Al afrontar el tema de los recursos humanos en la Municipalidad, el radical Ramón Mestre dijo que si es elegido intendente de Córdoba reconocerá los derechos de los agentes, pero les exigirá el cumplimiento de sus obligaciones. Mestre efectuó ese planteo al abordar las relaciones del municipio con los empleados en una disertación organizada por la Fundación Ramón Bautista Mestre. Previamente expuso Raúl Faure –ex funcionario municipal de Mestre padre en los años '80– quien fustigó duramente al sindicado (el Suoem) y revindicó las políticas de mano firme por parte de las autoridades.Faure, colaborador del precandidato a intendente, recordó que Ramón Bautista Mestre asumió en 1983 en un municipio sin recursos y con el sindicato en contra. El Suoem estaba conducido, como hoy, por Rubén Daniele. Faure dijo que el gremio colaboró con la dictadura, hizo campaña por el peronismo y quiso obstaculizar la gestión del radicalismo. Y que Mestre puso "autoridad, respetabilidad y recursos" en el municipio. Planteó también que el Suoem debería "pedir perdón" por los problemas que causó en los últimos tiempos.El mensaje de Mestre fue menos crítico. Dijo que no es justo cargarle toda la culpa a los agentes y que "el 90 pro ciento de los municipales quiere trabajar" (Faure había dicho lo mismo minutos antes, diferenciando la actitud de los agentes y de los gremialistas).El precandidato sostuvo que serán reconocidos los derechos de los empleados, pero recordó que ellos también tienen obligaciones y que el municipio debe controlarlos. Anticipó que habrá "una racionalización de gastos, congelamiento de vacantes y eliminación de canonjías como las bonificaciones sin sentido". Luego, en diálogo con este medio, precisó que los contratos que se terminen y la situación de los monotributistas serán analizados de acuerdo a las necesidades de la gestión. Dejó claro nuevamente que no combatirá contra el sindicato ni los empleados, pero que racionalizará el gasto y hará cumplir a rajatabla la ordenanza que establece los derechos y las obligaciones de los agentes y del municipio.La voluntad de recortar gastos quedó explícita también en la exposición del concejal Marcelo Cossar. El edil recordó que hay 10.500 agentes, cuyas bonificaciones se llevan el 63 por ciento de los recursos; que el 90 por ciento de los empleados cobra bonificaciones que en muchos casos no se justifican; y que la eficiencia debe ser una cualidad de los empleados.

