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Amado Boudou y el gran premio a la lealtad

Economista de origen liberal, entró al universo K tras la estatización de las AFJP y se ganó la confianza total de Cristina.

24 de octubre de 2011 a las 12:01 a. m.
Amado Boudou y el gran premio a la lealtad
Rockero. El vicepresidente electo tiene 12 guitarras. Sus shows con La Mancha de Rolando fueron parte esencial de la campaña (Télam).

Buenos Aires. "Cuando la Presidenta eligió a Filmus para pelearle la Capital a Macri, Amado Boudou quedó descorazonado. Estaba convencido de que él iba a ser el elegido", recordó en una charla con este diario, un veterano Secretario de Estado del Gobierno nacional. Esto ocurrió el 20 mayo pasado. Un mes después, en la residencia de Olivos, la Presidenta Cristina Fernández anunció que el ministro de Economía sería su compañero de fórmula. "Boudou, como todos nosotros, se enteró en ese mismo instante", apuntó el consultor político Enrique Zuleta Puceiro. Clase '62, nacido en la ciudad de Buenos Aires (a los cinco años, su familia se mudó a Mar del Plata, donde vivió hasta los 35 años), empezó la carrera de Ingeniero Mecánico pero se recibió de Licenciado en Economía en la universidad pública de su ciudad adoptiva. Ya entonces manifestó su interés por la política, y militó en la liberal UPAU. Fue DJ y organizador de festivales de rock en los '80. A fines de los noventa ingresó en la Administración Nacional de Seguridad Social (Anses). Pocos años después, obtuvo un magíster en Economía, en el Centro de Estudios Macroeconómicos de la Argentina (Cema), una institución de perfil liberal, que al país ya le había dado un ministro de Economía: Roque Fernández.Cuando Sergio Massa dejó la Anses para ocupar la Je­fatura de Gabinete, le dejó el cargo a Amado Boudou. Allí se subió al trampolín que lo eyectó hasta su actual posición política. Las críticas (o­positoras, pero también internas) a su pedigree liberal, fueron replicadas por un proyecto que se erigió uno de los puntales del "modelo K": la estatización de los fondos ju­bilatorios. "Yo no me animaba", reconoció el propio Néstor Kirchner.En julio de 2009, reemplazo en Economía a Carlos Fer­nández. Al grisáceo ministro le sucedió "un buscapié, por sus movimientos impredecibles", como lo definió otro kirch­nerista. Su impronta informal y provocativa se ve en su escritorio: tiene una foto con Andrés Calamaro y otra con Hebe de Bonafini.La vicepresidencia, afirman en el kirchnerismo, "fue el premio a la lealtad que profesó Boudou". Extrovertido, simpático, algo sobreactuado en sus gestos, vecino de una torre de lujo de Puerto Madero, rockero convencido –tiene 12 guitarras eléctricas y sus actuaciones con la Mancha de Rolando fueron un signo de su campaña–, Boudou supo construir lazos políticos con La Cámpora, con la CGT, y las Madres de Plaza de Mayo. Schoklender dijo que le financiaron su frustrada campaña a jefe de gobierno porteño. Su discurso duro contra la prensa lo acercó al círculo íntimo de la Presidenta.En la mesa chica de Boudou no hay sentada ninguna vaca sagrada del PJ. Están Hernán Lorenzino (secretario de Finanzas de la Nación), Juan Ignacio "Juanchi" Zavaleta (peronista de Morón, enfrentado a Sabbatella) y Miguel Escudero (también de PJ bonaerense). Diego Bossio, quien lo reemplazo al frente de la Anses, también pertenece a este círculo.Boudou se prepara, entonces, para la primera tarea legislativa de su carrera política. Debuta desde la cúspide de la pirámide, la presidencia del Senado de la Nación, el segundo cargo institucional más importante del Estado. En ausencia de Cristina Fernández, el país lo tendrá de Presidente. Néstor Kirchner, como los futbolistas cuando meten un gol en contra, se golpeó el pecho reconociendo que la elección de Julio Cobos como compañero de su esposa en las presidenciales de 2007, fue un error exclusivo suyo. A Boudou no lo proclamó ningún congreso del Partido Justicialista. Fue una decisión meditada y adoptada por Cristina Fernández. De la Presidenta reelecta será el acierto o el error.