Altamira consideró "extorsión" al secuestro de Severo
El líder del Partido Obrero denunció "intereses poderosos" contra juicio por crimen de Mariano Ferreyra.
El jefe del Partido Obrero, Jorge Altamira, sostuvo que el secuestro reciente de un empleado ferroviario que testificó en el juicio por el crimen de Mariano Ferreyra "era una extorsión y advertencia" a futuros testigos y denunció "intereses muy poderosos" contra el proceso judicial.
"Ha quedado muy en evidencia por numerosos testigos la responsabilidad política de la burocracia sindical de la Unión Ferroviaria que terminó con la vida de Mariano Ferreyra", sostuvo Altamira.
Además, consideró que el secuestro del testigo Alfonso Severo estaba vinculado con "intereses muy poderosos que quieren interferir en el juicio oral y público".
"Es una acción de extorsión a futuros testigos y de advertencia", indicó Altamira.
Y, señaló que la "Unión Ferroviaria quiere deslindar la responsabilidad a los autores materiales" por el crimen del joven militante el 20 de octubre de 2011.
Esto, recordó, "me trae a la memoria una solicitada de la comisión directiva de la Unión Ferroviaria que solamente fue publicada en el diario La Nación y decía que iba a defender incondicionalmente a los imputados, esa palabra me llamó la atención porque quiere decir que van a defender aunque sean los autores".
Altamira explicó, en diálogo con radio Brisas, que hay aspectos en las declaraciones de Severo donde imputa a una serie de personas y "esas personas en estos años han continuado en Ferrobaires, acá hay una omisión muy grande del poder político".
En el juicio por el crimen de Ferreyra, acotó, "hay 7 policías y 2 altos comisarios, no quedan dudas que fue una emboscada planificada con la policía".
En cuanto a las causas que llevaron a cometer el crimen precisó que "los tercerizados del (ferrocarril) Roca ganaban la mitad y Pedraza y compañía tenían su gente en la Secretaría de Transporte, sobre eso no se hizo nada".

