Alfonsín salió de la clínica y ahora enfrenta crítica radical
Le dieron el alta tras pasar un día internado. Se reúne la dirigencia radical de todo el país para cambiar los ejes de la campaña.
Le dieron el alta tras pasar un día internado. Se reúne la dirigencia radical de todo el país para cambiar los ejes de la campaña. Ricardo Alfonsín recibió ayer el alta médica luego de pasar un día internado en una clínica porteña por una bronquitis "mal curada". En tono de broma, dijo que "ya puedo hacer desarreglos de nuevo" y luego reconoció: "Me tengo que cuidar". El candidato a presidente del radicalismo (que fue llamado por teléfono por la presidenta Cristina Fernández, interesada por su salud) tendrá mañana un día clave. A las 11, enfrentará a todos los integrantes del Comité Federal de la UCR, el órgano que integran la mesa ejecutiva y todos los titulares de los comités provinciales, a los que se sumarán los dos bloques de diputados y senadores nacionales. El cónclave fue convocado por urgencia para debatir qué hacer luego del módico 12 por ciento que obtuvo Alfonsín en las primarias. El protagonismo de Alfonsín está en discusión aunque no su candidatura. Una gran mayoría del partido impulsa cambiar drásticamente la campaña y depositar la atención en los cargos legislativos, para posicionar al partido como el principal contralor del kirchnerismo. Todos descuentan que Cristina ganará cómoda ya que es imposible descontar los 38 puntos que sacó de ventaja. Alfonsín tiene decidido poner el pecho a las críticas. Incluso está de acuerdo con la idea de darles protagonismo a los candidatos a diputados y senadores, como si fuera ésta una elección legislativa. Pero en su entorno creen que hay "operaciones" para borrarlo por completo de la campaña y buscará desactivarlas. "Voy a seguir con la campaña, es mi obligación", dijo ayer. El cónclave radical será presidido por Ernesto Sanz, quien mantiene tensión con el alfonsinismo y es muy crítico de la estrategia que tuvo el partido en las primarias. Todos los legisladores confirmaron su presencia, entre ellos el cordobés Oscar Aguad, quien impulsa la idea de plantear en octubre "una agenda parlamentaria para que la gente sepa que es importante ponerle límites al Gobierno". Además, se abordarán las estrategias en las nueve provincias que eligen gobernador el 23 de octubre y en el Chaco, que vota en septiembre. El caso de Mendoza será el más delicado, porque allí la UCR quiere pegarse al socialista Hermes Binner y el alfonsinismo no acepta. Luego de la mea culpa colectiva en el Comité nacional, Alfonsín viajará junto a Sanz a Tucumán para cerrar la campaña provincial del candidato José Cano, quien tiene un difícil elección contra el kirchnerismo el domingo.

