Alak pidió a la Corte que se impida traslados de represores a hospitales militares
El ministro de Justicia y Derechos Humanos solicitó al titular de la Corte que se ordene el cese de traslados de represores al Hospital Militar o a otros centros de atención médica de la fuerza.
El ministro de Justicia y Derechos Humanos, Julio Alak, le pidió hoy al presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti, que se ordene el cese de traslados de represores al Hospital Militar o a otros centros de atención médica de la fuerza.
Alak le solicitó a Lorenzetti que la Corte dicte una acordada a través de la cual instruya a los tribunales inferiores para que no se dispongan traslados de civiles o militares procesados o condenados por crímenes de lesa humanidad al Hospital Militar Central "Cosme Argerich".
Fue luego de la fuga de los represores Gustavo Ramón De Marchi y Jorge Antonio Olivera, condenados por crímenes de lesa humanidad y traslados desde San Juan a Buenos para someterse a estudios médicos en Hospital Militar.
Alak solicitó que tampoco sean trasladados a otros centros de salud militares, sino que sean derivados al Hospital Penitenciario Central I del Complejo Federal I de Ezeiza.
En la nota al titular de la Corte, Alak señala que "se ha advertido que gran parte de esos traslados ordenados judicialmente no revisten criterios médicos suficientes que justifiquen la atención en dichos nosocomios y el correspondiente operativo de seguridad y traslado".
"Atento los hechos de público conocimiento, que dan cuenta de la fuga de dos internos desde el Hospital Militar y la necesidad de que se cumplan con eficacia las resoluciones judiciales de restricción de la libertad de procesados y condenados por delitos de lesa humanidad, solicito el dictado de una Acordada mediante la cual se regule la cuestión planteada y se instruya a los tribunales inferiores para que no dispongan traslados de detenidos civiles o militares de lesa humanidad al Hospital Militar y otra dependencias médicas militares", escribió.
También remarcó que "para el tratamiento médico de los detenidos por crímenes de lesa humanidad, el Servicio Penitenciario Federal cuenta con el Hospital Penitenciario Central I", el cual "está dotado de las especialidades médicas de mediana y alta complejidad, junto con una adecuada infraestructura de seguridad penitenciaria".
Alak también indicó que "ante la eventualidad de que un detenido requiera la asistencia de un especialista que no revistiera en la planta del Hospital Penitenciario de Ezeiza, sugerimos que sea el profesional médico quien se traslade hasta la unidad penitenciaria para brindar el tratamiento correspondiente".

